13 sept. 2015

Apartado 8º.- Haciendo memoria “Así empezó todo” Que pensaba la policía de nuestra organización, la C.O.S y excisión a Comisiones Obreras

Muchos años después  un amigo José Fanego dirigente del Sindicato Unificado de Policía me facilito un documento elaborado por la policía en Mayo de 1975 que bajo el titulo “Grupos Subversivos Clandestinos” analizaba a la USO, su historia, pensamiento ideológico, etc. Me imagino que al lado de este informe, también se encontrarían las fichas policiales de muchos de nuestros compañeros de diversos puntos de España, pero a tanto no llegue, y no crean que no lo intente.
Para la policía de aquel entonces, la USO había nacido literal, “como consecuencia de la evolución ideológica de algunos sacerdotes y jóvenes relacionados con grupos obreros católicos y en concreto con HOAC y JOC, a cuya formación e inquietudes sociales no bastaban las, entonces, demasiado “amarillas” actividades de tales grupos católicos”.

Con esta explicación nos situaba en torno al pensamiento de la iglesia radical, la que desde los barrios y fabricas hacia proselitismo en favor de la democracia, la solidaridad y las libertades, recogidos en la Carta Fundacional aprobada por el Comité Nacional en 1965, “La USO afirma la primacía de la persona humana y de la solidaridad universal, declara su incompatibilidad con el capitalismo, y con cualquier sistema totalitario y lucha por la instauración de una democracia socialista fundamentada en la propiedad social de los bienes, que puedan dar lugar a situaciones de explotación”.

Estos valores y posiciones sindicales que caracterizaron durante muchos años a la USO – todavía hoy  incorporados a modo de referente histórico en los Estatutos del sindicato – tenían un colofón final en la “creación de una sociedad estructurada sobre la Autogestión, a través de los consejos obreros, entendidos estos en un sentido amplio que abarca al conjunto de la población”. Qué tiempos aquellos, nosotros apostando por la Autogestión como base para la convivencia de la sociedad, incluso ante el Congreso Confederal que al final lo retiro de los estatutos. “Autogestión o Muerte”, fue el slogan que usamos para defender la propuesta.

Entre las cosas que el informe policial recogía para el sindicato, era la calificación de “partido político”, según ellos teníamos el objetivo de conseguir el poder para la clase trabajadora, un modelo de estado para la  España Federal, un esquema organizativo al que calificaba de “subversivo” y piramidal desde células base entrelazadas hasta comités provinciales, etc. un modelo de organización clandestina que se cubría las espaldas a la hora de establecer relaciones entre sus propios dirigentes y militantes y las supuestas razones que nos llevaron a participar en las elecciones sindicales de 1975 dentro del sindicato vertical, para “seguir la línea tradicional de utilizar al máximo los cauces legales”, y así contrarrestar la capacidad de maniobra del sindicato vertical.

Si quieres leer el informe completo, mándame un correo a saizpi@hotmail.com con mucho gusto te lo facilito.


En Cantabria también tuvimos nuestra cruzada entorno a la Coordinadora de Organizaciones Sindicales la C.O.S, una hermosa iniciativa en la que USO puso todo su interés – y fue mucho –  que UGT reventó sin dar razones de peso.

La USO, siempre actuó de forma muy responsable, fuimos conscientes de las dificultades de la iniciativa desde el principio, pero nuestra vocación de unidad sindical nos animo - en muchas ocasiones mas que la cabeza - a seguir adelante, quizás por eso la USO interiorizo con mas crudeza la ruptura de la COS, recuerdo que el anuncio de ruptura la UGT lo hizo a las puertas de la celebración del 1º Congreso Confederal en Madrid en la primavera de 1977, y los sentimientos de frustración de los afiliados se hicieron patente en aquel congreso, que abronco al representante de la UGT.

El compañero Juan José González, fue quien represento a la USO en las conversaciones regionales, que prácticamente se limitaron a impulsar la Jornada de Movilizaciones del 12 de Noviembre 1976, con un paro general que reivindicaba un aumento salarial de 6.000 pesetas, el seguro de paro para todos los trabajadores, amnistía laboral, derogación de la legislación que admitía el despido libre y la libertad sindical, con este paro general secundado por mas de dos millones de personas, los sindicatos demostraron la capacidad de fuerza después de cuarenta años de dictadura.

Luego llego, la escisión de una parte del sindicato hacia la UGT del año 1977, propiciada por José María Zufiaur, sin duda fue la agresión más profunda y de mayor repercusión que ha vivió la USO desde que se implanto la democracia en nuestro país. Zufiaur, nuestro primer Secretario General, en abril de ese mismo año sorprendió al conjunto de la organización con una propuesta de  unidad con la UGT, a través de un documento “por la unidad del sindicalismo socialista como clave importante en el proceso de la definitiva unidad sindical”, presentado en cierta manera de tapadillo, después de haber celebrado el primer congreso confederal que ratificaría la tesis central de la autonomía, la incompatibilidad de simultanear cargos políticos con cargos sindicales y ante posibles integraciones la “no a la fusión o unidad a la integración de centrales que solo contribuyan a reforzar a una de ellas”

 A pasar esta declaración que debió poner orden a un debate interesado por la mitad de los miembros del Secretariado Confederal de aquel entonces, Zufiaur,  desplazo a un buen número de dirigentes sindicales por todo España con el objetivo de ir ganando adeptos a una propuesta perfectamente armonizada en ideas y medios, “La USO es portadora de un proyecto sindical y socialista que queremos insertar en el futuro”, “estamos convencidos de que no existen las condiciones necesarias para que la USO, por si sola, pueda llevar adelante los presupuestos históricos con los que nació”.

Con estos argumentos Zufiaur concluía afirmando que la UGT se había convertido, tanto por razones históricas como por el radio de influencia del PSOE a nivel electoral, en la referencia socialista del sindicalismo a nivel de masas, con lo cual se ponía en cuestión, una y otra vez la capacidad de USO para representar a los trabajadores. Evidentemente, este proceso de fusión, fue perfectamente adornado desde la lógica del respeto a la USO en su capacidad de incidir sobre la UGT, haciendo que esta asumiese -  al menos sobre el papel - las propuestas de independencia, pluralidad, democracia interna, socialismo autogestionario, en fin, todo aquello que nos venia caracterizando durante muchos años, y que debíamos desarrollar en un momento donde la democracia en libertad no había hecho mas que empezar.

Pero en el fondo de lo que se trataba era de evitar que la USO fuera el sindicato socialista del futuro, no podían por razones históricas entre otras, asumir que la UGT quedara descolgada del futuro, el sindicato hermano  que estaba prácticamente desaparecido de nuestro país, y claro, o se hacia de inmediato la operación de fusión o la historia del nuevo sindicalismo en democracia se hubiera escrito sobre la USO, y fue precisamente este empeño en acabar con ella lo que le llevo a Zufiaur en primer lugar a presentarse como único candidato a Secretario General en el primer congreso confederal, para que posteriormente desde la posición de privilegio lanzar la escisión que dejo seriamente tocada a nuestra organización.


Manuel Zaguirre
La USO de Cantabria llevaba muy poco tiempo funcionando, y apenas conocíamos de los entresijos de nuestra organización, incluso la representación que llevamos al primer congreso fue testimonial, el compañero Paquito Aedo y yo mismo, totalmente al margen de lo que meses después íbamos a vivir también en nuestra región.

Manuel Zaguirre fue el dirigente que capitaneo a los que se quedaron en la USO, fueron meses muy duros, compañeros de muchas batallas sindicales confrontaban sin que otros muchos supiéramos muy bien lo que se pretendía, en nuestro caso lo que hicimos fue convocar a dos dirigentes nacionales, para que nos explicaran con detalle las líneas arguméntales de las propuestas, explicación que se dio con todo lujo de detalles en una Asamblea General de afiliados que se celebro en el Barrio Pesquero, una tarde entera debatiendo, mejor dicho escuchando argumentos a favor y en contra de la fusión, que continuo en mi casa hasta la madrugada y que termino tomando el acuerdo de quedarnos en la USO.

Apenas habían pasado tres años, otro aventurero José María Corell, quitándole el polvo a los argumentos de Zufiaur y al amparo de que la USO estaba girando hacia posiciones de derechas disfrazo un argumentarío sindical para llevar un numero más bien pequeño de afiliados hacia CCOO. En Cantabria la escisión fue escasa y localizada en Castro Urdiales, aunque para una organización  que acababa de sufrir un importante zarpazo sobre su afiliación este segundo no pasaría desapercibido.

Luego llegaría la brutal campaña de UGT que a través de los medios de comunicación quisieron rematar al sindicato con la acusación directa de habernos convertido en el sindicato de la derecha, mas en concreto de la UCD, toda una campaña con tintes ciertamente dramáticos, porque tal acusación vino acompañaba de todo un despliegue de medios económicos y humanos, que por todo España hablaron de nuestro sindicato y del giro que habíamos dado una vez producidas las escisiones hacia UGT y posteriormente a CCOO.

Con aquellas escisiones supuestamente habíamos perdido nuestra ideológica de sindicato de izquierdas, nuestra definición de “socialismo autogestionario”, en fin todos los valores que habían sido aportados por la USO no solo a su propio desarrollo, sino del que se nutrieron también otros sindicatos.

Y todo por aglutinar en torno a nuestro proyecto sindical, a colectivos independientes de empresa y de sector, que a la luz de la libertad sindical estaban abriéndose camino. A esta nueva estrategia que la USO lanzo por todo el territorio español, UGT la tuvo demasiado miedo, y aprovechando del dialogo fluido de los sindicatos con los diversos partidos políticos – también con la UCD – tramaron una campaña que nos hizo bastante daño.

Tuvimos que explicar con detalle que esta aproximación a los dependientes no era propiciada por la UCD,    sino necesaria para que entorno al pensamiento sindical de USO - fundado en la Independencia de los partidos políticos y de la patronal - no se convirtiera en reclamo de aquellos colectivos que se estaban apropiando de la denominación independiente, y con ello nos ocasionaran cierta competencia, pero sobretodo porque la USO estaba capacitada para aglutinar en sus filas a muchos de estos trabajadores que en muy buena medida pensaban como nosotros sin ellos saberlo.

En la sede de la UGT de Cantabria nada más entrar, un enorme cartel recogía las siglas de la USO y de la UCD como si fuéramos la misma cosa, cartel que se retiraba cada vez que la USO visitaba esa sede, no sin antes tener la consabida bronca. Fue tremendo, aquel verano de 1980, todos los días, políticos de todo pelaje, unos apoyando y otros medio justificando lo que vino en llamarse “la tercera vía sindical”, se permitían el lujo de hablar de nuestra organización, sin que pudiéramos frenar tanta opinión interesada ante los medios de comunicación. El colectivo más importante que se integro en la USO fue la Confederación General Democrática de Trabajadores CGDT, sindicato que asumió perfectamente nuestro modelo de organización, sin generara problemas de importancia.

Si hago mención a estos temas de escisiones nacionales, y campañas de desprestigio, es porque la USO de Cantabria, las tuvo que afrontar con apenas unos años de su implantación, impactos que nos pudieron desestabilizar incluso hacer que desapareciéramos, pero que no fue así, supimos estar a la altura de los debates y dimos respuesta serena a situaciones muy conflictivas, que sin duda nos hicieron madurar rápidamente.



A finales del año 1989 la USO de Cantabria, sufrió una escisión encabezada por Vicente Arce de la federación del metal y catorce años de militancia en nuestro sindicato, escisión que estuvo precedida de la celebración del 1º congreso regional de la federación del metal, donde Vicente obtuvo la plaza de secretario general, posición que al final le serviría para la negociación con CCOO y con la UGT, que de todo hubo. Un año antes Emilio de Cos se había marchado a CCOO, negociando también el cargo de responsable regional del sector de la alimentación.


Vicente Arce Oria
La verdad es que fue muy decepcionante estas escisiones, y mucho mas por lo que tuvo de coartada para Vicente,  que no dudo en aprovechar la salida de Emilio para clavar el puñal acusándome de haber estado de “espectador mientras las relaciones personales de los miembros de la ejecutiva regional se iban deteriorando”, disculpas para entre otras construir la escisión definitiva, todo ello adornado con todo lujo de detalles ante los medios de comunicación, con la presencia del secretario general de CCOO, Venancio Diego que dio cobertura a la escisión, y que a la postre provocaría tensiones muy serias en las relaciones de ambos sindicatos durante mucho tiempo.
La escisión se vendió como “fruto de una reflexión colectiva” que afectaba a un puñado afiliados, y el interés por ocupar mayores responsabilidades en el sector del metal en Cantabria, donde CCOO tenía un enorme vacío, al final Vicente Arce también fue reconocido y premiado por CCOO ocupando responsabilidades en el sector del metal, incluso la Secretaria General del sindicato a nivel Regional.

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