29 dic. 2015

Donde la propuesta federal para el Estado de los socialistas.


Los socialistas se fueron el pasado mes de julio del 2013, a redescubrir una de sus propuestas estrella con la que pensaban concurrir a las elecciones legislativas del pasado 20D, propuesta que de forma vergonzosa escondieron y apenas explicaron, no fuera a restarles votos. Me estoy refiriendo a la propuesta para ganarse el futuro “HACIA UNA ESTRUCTURA FEDERAL DEL ESTADO” oferta perfectamente estructurada, que brindaban al conjunto de los partidos políticos para alcanzar acuerdos y resolver los conflictos cada vez mas duros en Cataluña y según venga el asunto en el País Vasco.                                                                                                          
 
Esta propuesta hacia una nueva estructura de estado basado en el modelp Federal, en su momento fue recibida como una aportación interesante al menos para abrir el dialogo político, a nada que el PSOE se hubiera interesado en explicarlo también entre los ciudadanos principalmente en aquellas nacionalidades -  Cataluña y País Vasco – donde el debate territorial está más abierto, y no solo entre los independentistas declarados, sino entre aquellos que sin querer separarse de España, si quieren abrir el debate y votar definitivamente para acabar con tantas discrepancias internas que no hacen más que perjudicar su presente y cada vez más su futuro.

Porque, quienes se oponen abrir las urnas en Cataluña, deberían preguntar también a los que no desean separarse del estado, si quieren o no votar, mucho me temo que muchos de estos están deseando responder a la pregunta, para con ello legitimar más si cabe esa posición de convivencia común con el resto de los españoles, eso sí, una vez resuelto el lugar que ocupa su nacionalidad en el conjunto del estado.
El PSOE, bien pudo ayudar a resolver este galimatías con su propuesta federal dejando las cosas claras desde el principio, y no como ahora empeñado en competir con los otros partidos políticos mas pensando en su resultado y futuro electoral y en su desarrollo orgánico, que en hacer posible sus propuestas de izquierdas y unitarias con los que le son comunes como Podemos y IU entre otros.
Decían los socialistas a bombo y platillo hace poco más de un año que “la Constitución se tenía que reformar para adecuarla a las demandas del siglo XXI, para adaptarla a la grave crisis política y con ello reforzar y legitimar sus instituciones y reglas básicas de convivencia democrática” me imagino que con esta declaración también estaban dado respuestas a las instituciones y partidos políticos de Cataluña a la vez que abrían un debate necesario e imprescindible.
Por si fuera poco y de forma reiterada con la propuesta Federalista volvía a instar la reforma de la constitución para “abordar una solución al fracaso del Senado y a la necesidad de una Cámara Territorial”, propuesta que entiendo invitaba a los partidos y sociedad vasca y catalana a ocupar un espacio de interés para que en dicha cámara territorial pudieran elevar sus legitimas reivindicaciones en debate abierto con el resto de las nacionalidades y regiones, que formarían ese nuevo Estado Federal que proponían. Se les lleno la boca hablando de Federalismo, incluso para ensalzarlo como referente de gobiernos en grandes estados del mundo, donde se conjuga con total normalidad la igualdad y el reconocimiento legitimo de diferencias en virtud de derechos históricos, Federalismo que siempre estuvo unido al mensaje socialista y que se tuvo que abandonar en los albores de la democracia en aras a una convivencia no traumática.
A ese socialismo que sobre el papel ha escrito su compromiso por mantener el actual mapa autonómico, sin alteración alguna, que ha reconocido hechos diferenciales en la constitución – mayoritariamente asumidos por la ciudadanía - como la lengua propia, la denominación territorial en Nacionalidades y Regiones, la existencia de hechos  diferenciales por razones político – históricas para Cataluña, País Vasco y Galicia devenidos de la II Republica y si me apuran la foralidad reconocida a Navarra, a ese socialismo me estoy refiriendo que ha teorizado, mejor ha vuelto a reescribir sus historia aportando razones y reconocimientos que bien pueden ser base para un nuevo marco político, sin que con ello, se tenga que romper nuestra convivencia.
En estos días estamos escuchando a los llamados “barones” – vaya nombre – hablar de límites a la negociación con Podemos esgrimiendo como única razón el Referéndum para Cataluña, y hacerlo desde la grandiosidad del mensaje de la unidad de los españoles y sus autonomías, obviando sus propias propuestas federales, diera mas la impresión que su posición radical estuviera mas en ganarle un pulso político a Podemos que una propuesta razonada.
Se dice que este es el momento de hacer política del dialogo entre los que son mas afines, y yo abundo un poco más, diciendo que los que votaron al PSOE y a PODEMOS lo hicieron pensando en un gobierno unitario de izquierdas para España, por eso me extraña tanto declaración de baronías socialistas que envolviéndose en su modelo de estado son incapaces de ponerle sobre la mesa para abrir el diálogo con Podemos entre otros partidos políticos de izquierda, seguro que si lo hiciesen con la generosidad debida el futuro gobierno de izquierdas cada vez estaría mas cerca.   

16 dic. 2015

Apartado 14º.- Haciendo memoria “Así empezó todo” El encierro de los trabajadores de Sniace

Y llego el fatídico 2 de marzo de 1992, Sniace presentaba suspensión de pagos y abría la caja de los truenos, de una de las resistencias sociales más importante de Cantabria por muchos años, referente industrial de la región que llego agrupar a mas de 3000 trabajadores, ahora con apenas 750, entraba en suspensión por importantes pérdidas económicas acumuladas desde 1979.
 
En aquel momento el principal acreedor de la deuda era el Banesto, entidad que con cinco mil millones de las antiguas pesetas, controlaba más de la mitad de las acciones, y ante quien los trabajadores cargaron todas sus iras en la pelea sindical, la Seguridad Social, la Confederación Hidrográfica del Norte  y el Banco Atlántico, cerraban la lista de acreedores con quien negociar.
 
Los sindicatos de aquel entonces en el Comité de Empresa (UGT, SU, CCOO, USO, SIS) tenían muy claro que no bastaba con llegar acuerdos con los acreedores para sacar la empresa adelante,  la deuda del Banesto era demasiado importante como para soportarla en el tiempo, de ahí que los trabajadores se empeñaran en obtener la quita de al menos una parte sustancial de la deuda del Banesto y así poder acometer actuaciones sin tener que mirar por el rabillo del ojo lo que Banesto pudiera hacer en cada momento. El principal defensor de esta línea argumental fue José María Gruber, portavoz del Sindicato Unitario, que jugo una baza decisiva en la presión sindical.
 
Evidentemente la empresa a través de una consultora, que si no recuerdo mal se llamaba Copysa, presento un plan de viabilidad que entre otras reducciones planteaba un ajuste drástico de la plantilla y que el comité de empresa rechazo desde el primer día, dejando constancia que solo admitiría posibles ajustes de empleo, si estos fueran no traumáticos.
 
El primero de los políticos que se posiciono a favor del futuro de Sniace fue el Presidente de aquel entonces Juan Hormaechea, quien llego a sugerir la reconversión de la deuda de Banesto en acciones, a la vez que acusaba de cierta culpabilidad a la Confederación Hidrográfica del Norte, en su empeño radical por cobrar el canon multimillonario por los vertidos al río besaya.
 
Para el presidente Hormaechea Sniace no solo era necesaria por el empleo y su capacidad industrial, sino entre otras por el alto consumo de madera de los montes de Cantabria, y empresas subsidiarias que le llevaron “apoyar” las reivindicaciones de los trabajadores,  con más o menos rigideces, dependiendo de las puntuales actuaciones del gobierno de la nación y de las judiciales que también fueron condicionando el devenir de esta confrontación sindical.
 
Y como si se tratara de un conflicto de solución rápida, los trabajadores de Sniace inmediatamente convocaron la primera de las múltiples manifestaciones que se realizaran en el transcurso de los dos años siguientes. En apenas cinco días de haberse hecho pública la suspensión de pagos, se celebro la primera manifestación, con más de nueve mil ciudadanos, entre Sniace y las oficinas de Banesto en Torrelavega, ruta que se repetiría en múltiples ocasiones durante el tiempo que duro el conflicto.
 
El portavoz de USO en el comité era Fernando de la Rasilla, compañero que demostró desde el primer día del conflicto una dedicación absoluta y comprometida con los trabajadores y el sindicato, en circunstancia muchas veces duras al estar solo en el comité de empresa, con el resto de los sindicatos que interiorizaban cierto protagonismo que no les gustaba demasiado.
 
Luego vendrían iniciativas políticas de toda rango, como las de IU, CDS, interpelaciones parlamentarias a nivel nacional, entre otros de Rafael Calvo Ortega, BAT, y el Partido Popular  que no dudo en llevar también al ámbito municipal de Torrelavega entre otros municipios, propuestas por las que se manifestaba la preocupación por Sniace y la desindustrialización de la comarca del besaya.
 
A quien más le costó aceptar la realidad de la lucha sindical fue al PSOE, quien gobernando a nivel nacional, era responsable último de las actuaciones, de la Confederación Hidrográfica del Norte que no paraba de presionar a la empresa, en estas circunstancias, no fue de extrañar que los diputados socialistas Jaime Blanco, y Gerardo Bazo tuvieran que hacer encaje de bolillos frente a un grave problema que se enquistaba de forma rápida y ante unos partidos políticos que también veían la posibilidad de debilitar al socialismo políticamente. 
 
A primeros del mes de julio Sniace presento expediente de regulación de empleo para 245 trabajadores, el comité de empresa, a través de su presidente José Manuel Colio de la UGT – que luego sería jefe de personal, las vueltas que da la vida – de inmediato a la vez que lo rechazaba, retenía en las instalaciones de la empresa al director general técnico y al director de relaciones industriales, y a la vez que cerraba a cal y canto la portilla para que no se sacara producto terminado, mientras no se abonaran los salarios pendientes y se retirara el expediente extinción de empleo.
 
Las movilizaciones se hicieron notar durante las fiestas de aquel año, fiestas entristecidas por lo que estaba pasando en Sniace y que el propio José María Gruber se encargaría de recordar desde el balcón del ayuntamiento previo a la lectura del pregón, por su parte USO, hizo una llamada a los trabajadores de Sniace y las empresas de la comarca en lo que vino en llamar unas “fiestas a la asturiana”, donde se dejase constancia con la movilización social la gravedad de los hechos que estaban acaeciendo.
 
La solidaridad de los trabajadores de Sniace entre ellos fue muy grande, solidaridad que pretendió romper la empresa enviando una carta personalizada a los trabajadores comunicándoles los hechos graves por los que atravesaba, el posible cierre de la misma, incluso el anuncio de que “en el expediente regulación de empleo no se encuentra usted incluido”. Con esta carta firmada en nombre del Consejo de Administración por José María Aparicio, y calificada de indignante por la representación sindical, la empresa quiso romper la unidad sindical y socavar los principios de solidaridad de los trabajadores. 
USO fue el primer sindicato en proponer la huelga general convencida de que la vía de negociación exclusivamente lo único que aportaría, en el mejor de los casos, seria el despido de trabajadores sin que ello garantizase el futuro de la empresa, Fernando Izuel Secretario General de USO en la Comarca del Besaya fue el encargado de proponerlo al resto de los sindicatos anunciando para el conflicto “un posible segundo Reinosa”, que por desgracia había costado un muerto.
 
Pero como dice el dicho popular  “todo lo que no mejora empeora” y unos días después de haber opinado sobre el conflicto los secretarios generales de los sindicato, llego el primer enfrentamiento de la policía con los trabajadores, enfrentamiento que solo el primer día dejo dieciséis heridos, al Delegado del Gobierno Antonio Pallares no le había temblado la mano a la hora de radicalizar la actuación de la policía. Entre los compañeros heridos se encontraba el dirigente sindical José María Gruber que tuvo que ser ingresado en el hospital de la Cruz Roja con un traumatismo en la cabeza, entre otros muchos golpes, la policía sabia muy a quien estaba machacando. 
La primera respuesta solidaria no tardo en producirse, nueva manifestación, esta vez secundada por mas de siete mil torrelaveguenses, que pidieron la dimisión del Delegado del Gobierno y el reproche a la actuación de la policía que se había saldado con 35 personas heridas y 28 detenidos, todo un record para una movilización sindical, que solo pretendió protestar por una suspensión de pagos y un ERE que dejaba en la calle a 245 trabajadores, vaya delito.
 
Ante tanto desatino la USO una vez mas volvería a pedir huelga general para la comarca del besaya, y la dimisión del delgado del gobierno aunque de nada nos sirvió, la presencia de Justo Zambrana Secretario de Estado para las Administraciones Publicas en Santander, dejo muy claro el apoyo del gobierno socialista a las actuaciones de Antonio Pallares quien se aprovecho del conflicto para reprobar el comportamiento sindical de UGT y CCOO en el conflicto de Reinosa, y un silencio absoluto para el de Torrelavega.
 
Por su parte el  alcalde José Gutiérrez Portilla, escribiría días después un articulo titulado “Energía si, violencia no” que entre otras cosas manifestaba cierto compromiso del gobierno central en ayudar a Sniace, en el momento mismo que la empresa elaborase un Plan de Viabilidad. Por su parte el Presidente Juan Hormaechea y Francisco Pernia, Consejero de Industria, también quedaban comprometidos en ayudar, incluso el Obispo de Santander Monseñor Vilaplana se pronunciaría en defensa de los trabajadores, lanzando un mensaje pastoral que hacia una llamada a los empresarios para que no olvidasen las consecuencias humanas que dejan atrás cuando se procedía al despido de los trabajadores.  
Al final la propuesta de huelga fue tomada en consideración primero por el comité de empresa y posteriormente por los sindicatos, llevándose a cabo el 29 de septiembre de 1992. A esta huelga general se apunto hasta el apuntador, todos los partidos políticos, movimientos ciudadanos de distinto signo, instituciones incluidas las religiosas, el gobierno de la Diputación Regional, nadie quería quedarse fuera de la foto, una situación que al menos la USO replico a través de una rueda de prensa, dejando claro que en la huelga no cabían todos, que la huelga general se hacía contra las administraciones regionales y nacional y en esa medida también contra los principales partidos políticos de la región PSOE y PP, por lo que tenían de referentes a la hora de resolver los problemas de Sniace en primer lugar, y de aportar alternativas a la desindustrialización de la región, dejando claro que como organización convocante no invitábamos al Presidente Juan Hormaechea.
 
La huelga general fue un éxito absoluto e incontestable, 15.000 personas se manifestarían como cierre de la huelga reivindicando un plan de reindustrialización para la comarca del besaya. Al día siguiente las valoraciones coincidieron en lo positivo de la convocatoria – faltaría mas - aunque por desgracia la lectura no fue coincidente, mientras que para la administración regional el éxito de la huelga era una llamada a la administración nacional, para el PSOE la culpa la tenia Banesto y Mario Conde, y por si fuera poco el PP al que no le gusto nada que Hormaechea apoyara la huelga aprovecho y abrió una crisis en el gobierno regional, dejando a UPCA solo en minoría parlamentaria, vamos lecturas varias para una movilización social que fue utilizada por todos como arma arrojadiza contra todos, eso si, guardando las formas, no fuera a ser que los trabajadores de Sniace se enfadaran. Quizá lo más importante del resultado de la huelga general, al menos a corto plazo, fue el apoyo mayoritario del Parlamento Regional, que se explicito con la constitución de una comisión parlamentaria específica para tratar sobre los temas de Sniace. 
 
Había pasado el año 1992 y comenzaba uno nuevo ahora con un encierro de todos los trabajadores en la propia fábrica, encierro que los ciudadanos de Torrelavega supieron comprender y apoyar, desde el primer momento como lo venían haciendo en las manifestaciones, y con ello animando a los encerrados y a sus familias, que día tras día durante tres meses acudían a las verjas de la fábrica.
 
Con el encierro, se abrió una nueva estrategia, donde los sindicatos asumirían un papel importante en la solución del conflicto laboral y con ello la finalización del encierro, siempre condicionado a las decisiones asamblearias. Para esta labor de representación de USO, se nombro al compañero Juan Carlos Gutiérrez.
 
Aprovechándose de esta situación de encierro de los trabajadores, los sindicatos UGT y CCOO a quienes después de un año de movilización ya les parecía demasiado el esfuerzo, firmaron un preacuerdo con la empresa, que al entender de la USO se quedaba más en palabras y voluntades que en hechos, pero que servio al menos durante algún tipo para llevar esperanzas al encierro, abriendo posibilidades a las bajas por jubilación, y a poder cobrar algún dinero gracias a un expediente de regulación temporal durante seis meses, la empresa por su parte se comprometía a poner en marcha las instalaciones, y a pedir a las administraciones los dineros comprometidos, soluciones que no acabaron de convencer a los sindicatos USO y SU.
 
Con esta disparidad de criterios entre los sindicatos, la negociación con la empresa y administraciones  quedo limitada a UGT y CCOO, mientras que el resto de los sindicatos centraron su actividad en el seno del Comité de Empresa reclamando mayor protagonismo y haciendo frente a las 62 sanciones administrativas que la delegación del gobierno estaba imponiendo a los trabajadores 1.900.000 pesetas de multa y seis meses de cárcel para cada uno.
 
Los avances en el conflicto fueron más bien lentos, las decisiones comprometidas durante el largo conflicto pasaron por reclamar, los avales del gobierno regional, por intentos la permutar de los terrenos por deuda, planes de jubilaciones, compromisos de inversión directa para la depuración de las aguas, reinicio de producciones en las diversas factorías del grupo, ampliaciones de capital por parte de Banesto, etc que dejaron un reguero de movilización social donde la USO aporto su esfuerzo y militancia obrera, sobremanera la de los compañeros afiliados al sindicato en la empresa, dirigidos magníficamente por Fernando de la Rasilla Bermejo que se hizo sindicalista de primer orden de una tacada, basto solo ponerse frente del conflicto, lo demás vino rodado.
 
Y ahora veintidós años después, estamos en lo mismo Sniace cerrada, la movilización social en las calles, negociaciones y mas negociaciones que no acaban de cerrarse en positivo, en concurso de acreedores, despedidos los trabajadores, en recursos judiciales varios, entre ellos, ante el Tribunal Supremo, esperando que los accionistas de una vez pongan nuevos recursos económicos, para recuperar la producción, esta vez con la USO al margen de la mayoría del Comité de Empresa representado por UGT, CCOO y SU, en profunda confrontación sindical, y esperando soluciones que puedan hacer viable el futuro de los puestos de trabajo, pero eso ya es otra cosa que por ahora no me toca contar, son otros tiempos otras personas las que dirigen la sección sindical de USO, otro conflicto a la postre que deseo salga lo mejor posible.

14 dic. 2015

La primera en la frente

En GFB, según cuenta el Diario Montañés los imputados, entre otros Agudo y Pesquera no metieron mano a los dineros de la empresa, aunque según parece, si gestionaron  mal los dineros de todos los cántabros.
 
Muchos fueron los delitos que el Partido Popular quiso imputar a los gestores de aquella afamada iniciativa, nacida en los albores de la crisis económica y en plena paralización de la construcción en todo España. Recuerdo a los diputados Carlos Bedia y Van den Eynde, desde el atril del parlamento regional acusar una y otra vez sin descanso, de malversación, fraudes en las subvenciones y malísima gestión en la Administración incluso desleal, en la encomienda encargada a Sodercan.
 
Y ahora tres años después de la acusación parlamentaria, el Juzgado nos dice que la gestión ha sido "irresponsable" que comprar la maquinaria a los de Pujol Martin a precio de oro, cuando era de saldo, sólo demuestra gestión irresponsable en lo económico y chapuzas varias en la compra de materiales imposibles de vender, y sobre costes al tener que reparar la maquinaria sin apenas ponerla en marcha.
 
Me imaginó que los políticos de aquél entonces, vamos los mismos que los de ahora, estarán contentos de su suerte, aunque no lo deberían estar tanto, porque al final pagar un sobreprecio de 12 millones de euros, y 5 más por puesta a punto, además de tres millones  por placas de fibroyeso imposibles de vender es un "delito no penal" pero del que alguien debería responsabilizarse públicamente con la correspondiente inutilidad para gestionar lo público, más que Miguel Ángel Pesquera. Dejó para la reprobación final el gasto abusivo en sueldos inútiles y dietas elevadísimas, comportamientos poco éticos  de personajes que en su día nos vendieron GFB como buque insignia de la nueva industria regional.

4 dic. 2015

Apartado 13º.- Haciendo memoria “Así empezó todo” Curtidos Pedro Mendicouague


Antigua fabrica Pedro Mendicouage Santander
La revista Cantabria Económica en febrero de 1998, publicaba un amplio reportaje de ocho sociedades industriales, que por una causa o por otra habían pasado a manos de los trabajadores. Entre ellas, Productos Dolomíticos donde se habían cedido las acciones a sus trabajadores, Cunosa donde  los operarios convertidos en acreedores habían instado la quiebra de Magefesa, y con ello quedarse con las dos plantas que tenia el grupo en la región, Trefilería y Derivados en Ramales de la Victoria, Forjas y Aceros de Reinosa, ABB, y Astander  fueron empresas en las que la participación de los trabajadores se hizo notar,  incluso en Sniace los trabajadores de aquel entonces adquirieron un paquete de acciones con la intención de influir en el consejo de administración, y por último, Curtidos Mendicuague, que cerraba la lista de sociedades que por causas diversas estaban condenadas al cierre a no ser por los trabajadores y su empeño en mantenerlas. Y fue precisamente en la empresa familiar Curtidos Mendicouague, donde con el asesoramiento de USO se haría posible que la titularidad pasara a manos de los trabajadores, no sin confrontar duramente con unos empresarios que desconocían el oficio a la postre empresarios de tercera generación.

Mendicougue elaboraba un producto de muy buena calidad fruto de profesionales de contrastada valía,  en la gerencia, dirección técnica, y trabajadores que muchos de ellos desde muy niños habían aprendido en oficio de curtir y tintar pieles en la fábrica de General Dávila de Santander. La  ubicación de la empresa totalmente cercada por viviendas y con un alto nivel de contaminación e impacto ambiental por el curtido de pieles, se vio en la obligación de  trasladarse  al  polígono industrial de Cabezón de la Sal, donde se construyo la nueva fabrica y depuradora que por desgracia pronto entraría en suspensión de pagos y posterior quiebra en apenas dos años.

Unos años antes de tan enorme descalabro, la USO había pasado a formar parte del Comité de Empresa con el compañero José Alonso Revilla. El proyecto de la nueva fabrica de Cabezón de la Sal nos fue presentado como el único posible para la pervivencia de Mendicouague y de sus puestos de trabajo - de forma paralela se recalificaron los terrenos – en definitiva un proyecto de nueva fábrica que requería consumir al menos un año de desempleo de los propios trabajadores.

No importo ningún sacrificio en este orden, colaboramos con la empresa desde el primer día para conseguir la rápida calificación de los terrenos industriales en urbanos y con ello por construir  viviendas, convencidos que con la venta de los mismos no solo se generaban recursos para las nuevas instalaciones sino para que la familia Mendicouague recibía unos muy buenos ingresos extraordinarios.

A esta nueva iniciativa enseguida se arrimaron los jóvenes – jabatos - de la familia que sin experiencia alguna y presumiendo de gestores - de la nada - apartaron a sus mayores que habían hecho posible  un imperio económico del que estaban disfrutando, y como herederos de tercera generación se pusieron a fabricar pieles a destajo.

Recuerda José Alonso Revilla “la puesta en marcha de la fabrica en octubre de 1992 fue espectacular, en apenas dos años la producción se había incrementado en un 66%, alcanzando los 2,35 millones de pies y doblar la plantilla de trabajadores”. Todo hacia presagiar un futuro muy halagüeño, que garantizaba la nueva fabrica preparada para producir 500.000 pies al año, totalmente automatizada, con maquinaria nueva, depuradora de última generación que daba estabilidad en materia de medio ambiente, una fabrica en la que se invirtió unos 360 millones de las antiguas pesetas, vamos, “todo un lujo del que se sentían orgullosos los trabajadores a pesar de tener que desplazarse unos 40 kilómetros todos los días, no importaba estaban seguros de que allí se iban a jubilar, y que el esfuerzo merecía la pena.

Pero esa espectacularidad en la producción fue precisamente uno de los detonantes para la crisis, y posterior quiebra, la mala gestión y la falta de entendimiento entre los accionistas – todos de la familia – que unido a la falta de oficio de sus gestores, provocaría que en Diciembre de 1995 se confirmara la suspensión de pagos.

A esa fecha más de la mitad de la plantilla ya estaba en el paro, consumiendo el escaso desempleo que les quedaba, y la empresa, con una lista de acreedores donde predominaba Caja Cantabria, Hacienda y Seguridad Social, sin un Plan de Viabilidad que pusiera orden a los temas económicos y de producción, en claro enfrentamiento entre los accionistas, en definitiva un barco a la derivada que necesitaba de un patrón que pusiera orden en el rumbo, y resolviera un pasivo de - 1.026.363.260 millones de las antiguas pesetas.

Javier Eraso
En ese orden, lo primero que los trabajadores reclamaron, fue la vuelta de la dirección y los técnicos anteriores, ellos habían demostrado durante muchos años, que sabían gestionar bien la empresa, pero basta que lo pidieran los trabajadores, para que se hiciera precisamente lo contrario, recuerdo que Pedro Presa, Gerente por aquel entonces me dijo que “desde cuando los trabajadores deciden en las empresas”, esta frase fue el presagio de un final muy triste y conflictivo.

La maquinaria jurídica se puso rápidamente en funcionamiento, se nombraron los interventores judiciales y comenzaron las negociaciones entre la empresa y los acreedores, negociaciones que paralelamente fueron también realizadas por el Comité de Empresa que en todos los casos se hacia acompañar de los trabajadores, como medida de presión, “teníamos en nuestras manos una fabrica totalmente nueva, por lo tanto nos jugamos mucho como para dejarlo en manos de estos inútiles”.

Paralelamente a estas reuniones, los trabajadores asesorados por la USO, iniciaron las movilizaciones que comenzaron en marzo de 1996, con un encierro en las instalaciones de la empresa como medida de presiono para que afianzaran el pasivo ante el Juzgado de Torrelavega y entrar en la insolvencia provisional que hiciera posible un acuerdo con Caja Cantabria a quien se le entrego importantes activos inmobiliarios que la familia tenía en Madrid, Barcelona y Santander.

 Por aquel entonces la fabrica estaba sin producción, los trabajadores acudían diariamente a las instalaciones con el fin de mantener la presión y la denuncia pública, a la vez que se comenzaba a mirar a la Consejería de Industria a través de Sodercan, como solución a la crisis y sobremanera para pedir su colaboración económica de 100 millones de pesetas, para poner en marcha la instalación y realizar el primer aprovisionamiento de pieles.

Sodercan a través de su presidente Javier Eraso, tenía muchas dudas sobre financiación y más si era gestionada por Pedro Presa. Recuerdo unas declaraciones de prensa que dejaba claro la falta de profesionalidad en la gestión “la empresa ha perdido 120 millones de pesetas en un año trabajando a maquila algo realmente difícil entender cuando solo ponía la mano de obra”. Con esta frase dejaba resuelta la posición de la administración que nunca concedió la ayuda, hasta que se produjo la disolución de la sociedad y la creación de una nueva.

Esta posición radical de Sodercan, coincidente con la de Caja Cantabria, provoco que el Comité de Empresa con el asesoramiento del sindicato diera un paso hacia delante, se trataba de buscar los recursos para competir en la subasta de la maquinaria, y posteriormente la del conjunto de la fábrica, objetivo difícil para los trabajadores, al solo contar con las indemnizaciones de los despidos y algunas cantidades de salarios pendientes de pago, mientras que la propia empresa concurría a través de sociedades y personas superpuestas.

Y sin abandonar el encierro en las instalaciones de la fabrica los trabajadores alcanzaron un acuerdo con el Banco Exterior de España, quien había manifestado su interés en competir en la subasta de las instalaciones para ello los trabajadores depositaron en una cuenta especial, los cuarenta millones de sus indemnizaciones por despido para que conjuntamente con los veinte de puja que el BEX tenia de crédito, se pudiera quedar el banco con la empresa y posteriormente entregársela a los trabajadores a través de un nuevo proyecto industrial Curtidos Cantabria SAL que ya habíamos elaborado y contaba con el visto bueno de la administración y las otras entidades bancaria.

Recuerdo que el día anterior una empresa de estas muertas que solo se activan para hacer negocios raros, se persono en el juzgado haciendo el depósito sobre la cantidad que se adeudaba al BEX, y por lo tanto dispuesta a concurrir en el subasta del día siguiente. En apenas una tarde pudimos descubrir que Lamswin Internacional, era una empresa fantasma con una sede social en Madrid que estaba cerrada y que solo se había activado para concurrían en nombre de Mendicouague como tapadera.

La USO descubrió la trampa pero no pudo evitar su concurrencia en la subasta del 11 de septiembre de 1997, representada por un letrado que horas antes ya se encontraba en el juzgado,  pudo concurrir y hacer una puja superior a los sesenta millones que habíamos pactado entre los trabajadores, Caja Cantabria y el BEX, aquí tengo que reconocer que  el apoderado del banco se porto como un caballero, conocía de las necesidades de los trabajadores y todavía jugándosela por su cuenta pujo con cinco millones más de lo pactado, pero por desgracia no fue suficiente, y así una entidad tapadera la del consejero delegado Pedro Presa se hizo de los activos de Mendicouague, por un millón de pesetas de diferencia.

Pero cuando las cosas no son hechas desde la legalidad, casi siempre salen mal y el sindicato pudo descubrir la vinculación de esta entidad fantasma con una importante empresa del sector ubicada en Vitoria Juan Alonso e Hijos, dedicada al curtido a la que pudimos no solo localizar sino anunciarla la imputación de un fraude por su intervención, provocando de inmediato una visita a sus oficinas centrales en Vitoria donde quedo todo perfectamente aclarado, retirando su puja y haciendo posible que los trabajadores se quedaran con las instalaciones y maquinaria.

Ahora se trataba de convencer a Sodercan que nuestro plan de viabilidad, el de una Sociedad Laboral tenia futuro, para ello los trabajadores habían puesto cada uno tres millones de pesetas - en la mayoría de los casos hipotecando su vivienda -  y después de una revisión minuciosa por parte de los técnicos, y posterior aprobación del Consejo de Administración de Sodercan, se pudo dar la tan ansiada ayuda económica de 125 millones destinados exclusivamente a la compra de pieles y a la puesta en marcha de las instalaciones.


Y lo conseguimos, la USO y los trabajadores codo a codo logramos la recuperación de una empresa que nunca debió pasar por los avatares que paso, que nunca debió quedar en manos de personas inexpertas por muy herederos que fueran de Doña María Mendicouague y que sirvió de transito para que la mayoría de los trabajadores alcanzasen la edad de jubilación.