La primera vez que acudía al encuentro de Huracán Tango en Peñíscola lo hacía con la curiosidad de quien busca compartir abrazos, música y aprendizaje en torno a una pasión común.
Hoy, después
de cuatro días intensos de tango, regreso con el convencimiento de haber
participado en uno de los encuentros más importantes y cuidados del panorama
tanguero.
El
decimotercer encuentro de Huracán Tango ha estado cargado de expectativas y
emociones, especialmente por la presencia de Hermanos Macana y Giovanna Dan,
figuras que han aportado al evento un extraordinario nivel artístico e
internacional.
Los Hermanos
Macana representan una referencia mundial del tango contemporáneo, bailarines,
coreógrafos y maestros argentinos que han llevado el tango escenario y social a
los teatros y festivales más prestigiosos del mundo, fusionando tradición,
técnica y una interpretación moderna sin perder la esencia porteña. Su
presencia en Peñíscola ha supuesto un verdadero privilegio para quienes amamos
esta danza.
Con la
milonga como especialidad, los asistentes hemos podido disfrutar además de un
magnífico complemento formativo, gracias a las tres sesiones impartidas por los
maestros, centradas especialmente en la milonga de traspié. Una enseñanza
explicada e interpretada de manera cercana, accesible y pedagógica para todos
los presentes, independientemente del nivel de cada bailarín. Esa capacidad de
hacer sencillo lo complejo es, precisamente, una de las virtudes de los grandes
maestros.
Quiero
agradecer especialmente a los organizadores de este importante encuentro,
Elvira, Nati, Gloria y Marcel, este último integrante del grupo de
musicalizadores, por habernos facilitado cuatro días de tango de altísimo nivel
humano y artístico.
Deseo hacer
una mención muy especial a Marcel Fabra, a quien tuve el honor de conocer en la
Milonga de la Encina en Santander y con quien pude dialogar sobre sus
iniciativas musicalizadoras y su manera de entender la animación de las
milongas.
Marcel cuida
la pista de baile con sensibilidad y conocimiento, construyendo tandas que
recorren los tangos clásicos desde la guardia vieja de los años cuarenta hasta
la guardia nueva, sin renunciar tampoco a los tangos actuales. Una visión
musical abierta, elegante y profundamente respetuosa con quienes bailan.
Muchas
gracias por vuestro aporte al mundo del tango. Estoy seguro de que no será la
última vez que pase por Peñiscola, ni por el encuentro de Huracán Tango. Porque
encuentros así no solo se disfrutan, también dejan huella.






