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27 feb 2022

Los burócratas de las milongas

 


Recientemente me suscribí a la publicación de tango METAFIERRO – The Tango Arts Magazine encontrando entre sus páginas un artículo que me ha llamado la atención. “Los burócratas del tango” de Ricardo Schoua - Director de la revista digital Tango y Cultura Popular - donde se hace una crítica a los “advenedizos” musicalizadores del tango, que someten a los milongueros a “tandas insufribles, con orquestas aburridas y cantantes intrascendentes”.

Desde este comentario a los musicalizadores de la nada en Argentina, y añado yo también en Europa, solo cabe hacerse una pregunta ¿porque se acepta este tipo de musicalización?.

Según Schoua, porque ya se asume como costumbre consolidada, porque existe cierto temor a cuestionar la música, a criticar los tangos que se ponen, so pretexto de ser acusado de falta de conocimiento por los que dirigen y/o adulan a los promotores del negocio de la milonga, en definitiva, porque están convencidos que los que van a bailar, solo lo hacen por hacer pasos sin importarles la música.

Desde estos mimbres cualquier musicalización vale para una “tarde de domingo”, aunque, nada más sea para atiborrarla de tangos que se repiten una y otra vez de milonga a milonga, provocando el aburrimiento, e incluso las ganas de bailar.

Sin ninguna duda hay que replantearse las milongas, hay que dejar a un lado a los Dj “burócratas” que solo hacen musicalizar canciones, en tandas repetitivas y música añeja, que cierra los espacios a nuevos tangos, a otros cantantes y orquestas que se quieren hacer hueco en este difícil mundo del tango.

Concluye este comentario tanguero, haciendo una llamada a recuperar las milongas, los encuentros y festivales con orquestas en vivo. No se me escapa las dificultades que esto tiene por ejemplo en Europa, pero lo que sí se puede hacer es cuidar la musicalización de la milonga, para acabar con esa especie de copia que de forma reiterada se repite vayas a la milonga que vayas.    

14 feb 2022

La poética del tango “Seguí mi Consejo”

 

Entre los tangos también destacan aquellos que te ofrecen consejos. En este caso, los consejos de un jubilado que se empeña en vivir al margen de las pautas lógicas de su edad, invitando a todos a ser como él para presumir de lo imposible.

En el tango “Seguí mi consejo” del año 1929, del maestro Eduardo Tronge y música de Salvador Merico, se recogen una lista de consejos que van desde el “laburo, a las minas, pasando por la milonga y la buena vida de la comida y bebida”, todo un listado de recomendaciones que resulta bastante originales, sino fuera porque en el tango cabe todo.

Te invito a escuchar este tango https://youtu.be/6cDPpSBVx3c interpretado por Carlos Gardel, repleto de lunfardismos que le dan un sentido especial a esos consejos del viejo milonguero ya jubilado, que se permite reinterpretar su propio futuro a través del tango canción.

 Y asi, el jubilado anónimo nos invita a “rechiflarnos del laburo” a estar contentos con el trabajo realizado a “no trabajar para los ranas” esos personajes astutos y en muchos casos tramposos, mientras que nos induce a “vivir la vida como la vive un bacán” adinerado, sin cansarte lo más mínimo de “hacer macanas” y siempre disfrutando de la compañía “de un buen colchón de plumas y morfando con la comida de un buen champan”.

 Y para vivir esa buena vida “atorrala” y holgazana, duerme no menos de “doce horas cuando es sol este a la vista”, y disfruta de la noche “tirándole el ojo a las minas, esas mujeres casadas que ya estén comprometidas”, porque serán las únicas que no te costaran toyen, el dinero siempre escaso para el jubilado, y ya puestos para una noche de ocio en la milonga, una estrofa bastante machista, la de “campanear mirar con detalle a las minas” pero solo aquellas que sepan bailar, y asi evitar a “los paquetes que dan pisotones”, hasta que “aprendan a fuerza de sufrir y planchar”.

 Y entre consejo y consejo, ni de lejos ir a las cafeterías, a esas “lecherías a pillar café con leche”, ¡eso arruina el corazón!... mejor hacerse amigo del whisky y de los buenos tragos del pernod antes de comer.

Estas son las recomendaciones del tango “Seguí mi consejo” sugerencias que abren la vida a nuevas sensaciones al margen de una vida metódica pautada en el trabajo diario.

29 ene 2022

El tango y el peronismo diez años de convivencia feliz

 

Una década, la que gobernó el general Juan Domingo Perón, (1944 – 1954) “el candidato del pueblo” que tuvo su sitio en el tango, con canciones de fidelidad a su gestión política, en momentos de necesidad del pueblo argentino.

Fueron unos años donde el presidente Perón impulso políticas sociales, y cambios profundos en la recuperación de derechos políticos, laborales, culturales, sociales…, y lo hizo gracias a las alianzas entre movimientos sociales de ideológica socialista y sindicatos revolucionarios.

Pero no le corresponde a este comentario de la “poética del tango”, valorar la figura del general Perón ni su gestión política. Se trata simplemente de comentar algunos de los tangos que le ensalzaron como persona y como político.

Entre la amplia lista de tangos dedicados al general he elegido. “Se acabo la mishiadura del maestro Enrique Rodríguez y Jose Paradiso, Una carta para Italia de Santos Lipesker, La Marcha Peronista de autor anónimo, los Versos de un payador al general Juan Perón de Homero Manzi, La Oda a Perón de Marino García, La Descamisada de Enrique Maroni y la sindicalista Marcha de Luz y fuerza”.

En el tango “Se acabo la mishiadura” https://www.youtube.com/watch?v=F61FxhjSjW8  se dice con la radicalidad del convencido por Juan Perón, que en el nuevo “Buenos Aires se está de bute y la guita anda bailando” y que todo el mundo tiene vento - dinero- “para ir al Casino de Mar de Plata, donde va lo mismo el zapatero, el bacán y el verdulero todos mezclados en el montón”, y ya puestos hasta el “preso esta de bute porque le quitaron la rayada”

Concluye el tango, reiterando el buen momento ciudadano porque “hoy cualquiera toma el taxi y no va de infantería, porque tanto el rico como el pobre ya no llevan distinción, y si alguno patalea o no tiene compostura, que se compre dos bufosos – pistolas - y se tire a matar”. Un poco trágico el último mensaje invitando a pegarse un tiro, para aquellos que no asuman los cambios del justicialismo que impuso el coronel.

Y en ese tiempo “revolucionario” del peronismo, la Argentina también era país de acogida y porvenir, como recoge el tango “Una carta para Italia” https://www.youtube.com/watch?v=ng3dnaYN8a4 del maestro Reinaldo Yiso, carta de vuelta para un italiano recién llegado, que lejos de abordar su estancia con la tristeza del emigrante, lo hace desde el sentimiento de la felicidad.

“Si vieras Buenos Aires, que linda y que distinta es, de nuestra pobre Italia, cansada de sufrir” y que le ofrece al emigrante “un suelo amigo donde dan ganas de vivir y donde ya soy otro hombre que sueña con el día que pueda traerte junto a mí”.

 Cuanto de propaganda tenía la carta y cuanto, de realidad, como para decirle a “Rossina que estaba trabajando duro para casarse y formar un hogar, aquí donde los campos conversan con el cielo, y nos dará, felicidad y pan.

  La Marcha Peronista” https://www.youtube.com/watch?v=YtNpLS4GQOA autor anónimo, y reconocida en la interpretación de Hugo del Carril, es un tango que bien pudiera inscribirse dentro de la poética del tango canción, para un momento político, que generaba una ilusión desbordante en muchos argentinos.

 De ahí que la marcha de los muchachos peronistas, desde el principio de la canción, ensalce la figura del general con el “grito de corazón a modo de soflama viva Perón, viva Perón el primer trabajador, ese gran argentino que trabaja sin cesar, para que reine en el pueblo el amor y la igual”.

 Entre los sindicatos que apoyaron a Perón se encontraba La Federación Argentina de Trabajadores de luz y fuerza, un sindicato que a los compases de Catulo Castillo crearon el tango “Marcha de luz y fuerza”, https://www.youtube.com/watch?v=5REpS6vBJM0 apoyo a la revolución social del general, y reivindicación del sindicato, el que “con celo maternal vela siempre por el bien de sus hijos al amparo de la vida sindical”

 Entre los compases de esta marcha obrera dos mensajes, el primero para defender y dignificar la institución, “Luz y fuerza compañeros el sindicato es nuestro segundo hogar y debemos ser los primeros en hacerlo respetar” y segundo desde el sindicato una llamada de apoyo a Perón para luchar por la Justicia Social “derrocando la oligarquía, sin temor al capital”.

En el tango la “Oda a Perón”  https://www.youtube.com/watch?v=JWh7eFJkljY de Marino García, se recoge una crítica feroz para quien ostentaba la presidencia hasta 1943, el oligarca Pedro Pablo Ramírez, a quien sustituye el justicialismo que presidiría Juan Domingo Perón.

 Una oda a Perón, que para reconocer sus méritos no se corta en la crítica al oligarca, llamándole “negrero, explotador, vividor en la abundancia del dinero de los demás, vendepatria que vendiste el transporte al extranjero, té ha sonado la campana anunciando el nuevo día, que veía en Perón su salvación”. Una soflama política de la que se nutre el tango como la mejor forma de expresar los sentimientos que por aquel entonces vivían los argentinos.

 Y como replica a la crítica, la poética del tango, la exaltación al líder al “patriota, al que gobierna para el pueblo, el hombre derecho que respondió al llamado de la patria para el bien de la Nación, que se llama Juan Perón”. Y como complemento a esa oda tanguera, de reconocimiento desmesurado, “Viva Evita a la que gritan las mujeres, la eterna jefa espiritual, la mas humana, mas cristiana y más divina, que lucha junto al líder por la justicia y la libertad”.   

 Con el termino descamisados, el peronismo identifico al movimiento ciudadano que apoyo al general Perón. El Comando de los descamisados también tuvo su espacio en el tango canción - interpretada especialmente por la cantante Nelly Omar - que puso voz al tango “La Descamisada”  https://www.youtube.com/watch?v=LI7ldCJ3Xb0 “la mujer argentina, la que nunca se doblega y siempre se la juega por Evita y por Perón”, la que trabaja y lucha por el bien de la Nación”.

 Para esas mujeres el tango, fue también instrumento de identificación política, a través del movimiento de las “descamisadas que ostento el justicialismo como emblema nacional”, identificación que según recoge el tango canción llegaba al compromiso “si fuera necesario a dar la vida por Evita y por Perón”.

  Termina este comentario a los tangos políticos de reconocimiento al general con los “Versos de un payador al general Juan Peron” https://www.youtube.com/watch?v=dnZpZqAD7jE  interpretados por el cantante Hugo del Carril. Inician estos versos pidiendo “perdón al presidente, con la certeza de que serán de alabanza, para quien lucho por la gente con justicia y valentía”. 

    Y nuevamente el tango, vuelve hacerse eco del mensaje político recordando en sus estrofas el “oprobio general al oligarca vendepatria, que fue vergüenza e ignominia nacional”, a la vez que contrastando con Perón el “que trabaja y nos cuida desde que nace la aurora, robando tiempo a las horas, quitando vida a su vida”. Concluyen los versos del payador elogiando a "Juan Perón Presidente y General, el que comprendió las penas de la Nación librandola de tanto mal"


23 ene 2022

2 La poética de los tangos y sus personajes, El Llorón, Niño Bien, Haragán, Garufa y El Apache Argentino

 En el tango El Llorón de Enrique Cadicamo, al personaje se le cita como El Picaflor del Norte (Colibrí pequeño de tierras bajas) experto en la conquista de la mujer a través de una sutil estrategia, la de hacerse el llorón, sin importarle lo que otros puedan pensar, porque para la seducción el llorón es un artista y no hay quien se le resista.

Y asi el llorón va conquistando mujeres, haciéndose el cortes, y como dice el tango - mientras que por diversión tallo y trompo - va ofreciendo flores, con su pico de jarabe dulzón, siendo el primero para el enamoramiento.

Yo soy, para el amor muy blando 

Y la mujer, pa´ conquistarla

Yo le hago ver de cuando en cuando

Que hay que llorar pa´ enamorarla.

En el tango Niño bien se desnuda la mentira del pretencioso y engrupido personaje que presume de la nada y que pretende engañar a todos y a todas a través de un personaje que al final solo es mentira por mucho que se disfrace.

Este tango - canción a través de sus estrofas va descubriendo la mentira, del niño bien cuando habla de su “papa” a quien distingue exageradamente presumiendo de lo que no es. Un padre que sale todos los dias a vender faina” – plato hecho a base de harina de garbanzos, agua, aceite de oliva, sal y pimienta - para llenar el puchero, mientras que el fantasioso se envuelve en la falsedad de un  personaje  “que fuma tabaco inglés, usa guantes caqui, se corta las patillas a lo Rodolfo Valentino, usando modales delicados y muy exagerados”, ese personaje que hace su papel envuelto en la gomina creyéndose un rana y solo es un pobre gil.

Y el tango duro con la apariencia, vuelve una y otra vez a dejar al personaje en el ridículo más espantoso, recordando que su nacimiento fue en el suburbio en un bulín alumbrado a querosén de una familia con pedigrí bastante turbio y no de una familia bien como presume. Y como receta final para el engrupido niño bien el tango le cita la hilacha que le cuelga de la manga para decirle que la puede lucir detrás del mostrador como dependiente.

Niño bien, que naciste en el suburbio
De un bulín alumbrado a querosén,
Que tenéis pedigrí bastante turbio
Y decís que sos de familia bien,

El tango canción Haragán de los maestros Manuel Romero y Luis Bayón Herrera, se personaliza a todos aquellos que hacen de la gandulería su oficio, mientras se creen nacidos para ser sultanes, a ellos, les dice el tango que salgan del letargo, que despierten de la siesta y se pongan a ganarse el pan.

A ese haragán le ridiculiza el tango, recordándole que el día que se caso, el cura le dijo que la cosa debía ser mantener a la mujer, y no al revés como el haragán lo entiende y quiere, por eso la mujer harta de soportar tanta gandulería lo manda al campo a cachar giles a engañar a tontos, porque estar enamorada y vivir del cuento no da para tanto.  

El día del casorio
dijo el tipo ‘e la sotana:
"El coso debe siempre
mantener a su fulana".
Y vos interpretas
las cosas al revés,
¿que yo te mantenga
es lo que queréis?
Al campo a cachar giles
que el amor no da pa' tanto.
A ver si se entrevera
porque yo ya no te aguanto...

El personaje mítico del tango Garufa del musico y compositor Juan Antonio Collazo Patalagoiti, nos describe a un milonguero elegante, cargado de ambición, cumplidor con su laburo durante la semana, y milonguero rompedor el sábado noche.    

Ese garufa divertido, de quien dijo su madre ser un bandido, porque le vieron salir del Parque Japones, bailador de pro, que en cuento llega a la milonga se convierte en el mejor vareador el que mejor coquetea con las mujeres, y capaz de bailarlo todo – la Marsellesa, la Marcha garibaldi y El Trovador – pero que cuando vuelve a casa se conforma con un café con leche y una ensaimada, a la vez que se reconoce como la mejor rana un avispado fenomenal.

Un personaje de los que abundan en el tango, siempre dispuesto a la apariencia pero, especialmente los fines de semana, que se transforman como dice el tango canción en un garufa por lo bacán, doctor elegante con polainas y cuello duro, agradable siempre, el mejor para la milonga y la jarana.

Caes a la milonga en cuanto empieza
y sos para las minas el vareador;
sos capaz de bailarte la Marsellesa,
la Marcha a Garibaldi y El Trovador.
Con un café con leche y una ensaimada
rematas esa noche de bacanal
y al volver a tu casa, de madrugada,
decís: "Yo soy un rana fenomenal".

El Apache argentino, es otro de los personajes del tango, que nos narra a un milonguero de raza y de gran astucia y valor. Este tango canción es obra del pianista y compositor uruguayo Manuel Aroztegui, quien toda su obra artística la llevo a cabo en Buenos Aires. 

La poética del tango nos describe a este Apache Argentino, como un hombre valiente, dispuesto “a vengar con coraje a quien se atreva a ultrajar a su amor”, astuto, altivo y por supuesto diestro con el puñal para hacer frente a cualquier canflinfle, proxeneta o matón, un ser desheredado de la fortuna, pero de muy noble de corazón.

  

Es el apache argentino
el tipo fiel de una raza
que se echa ‘e ver por su traza
la astucia de su valor.
¡Y ay de aquél que se atreviera
a hacer de su amor ultraje!,

14 ene 2022

1 La poética de los tangos y sus personajes, El Cuarteador de barracas, El Taita del arrabal, El Ciruja, Langosta y El Carrerito.

 En el tango se citan personajes, digamos “celebres” capaces de dar sentido a pequeñas y grandes historias, de reconocimiento personal y sobre todo de amores y desamores.

En la poética del tango vamos a recordar alguno de estos personajes como el Taita, Ciruja, el Cuarteador de Barracas, Llorón, Langosta, El Apache Argentino, el Niño Bien, Haragán y el Carrerito, personajes que tienen su protagonismo en nuestras milongas.

En el tango “El Cuarteador de Barracas” de Aníbal Troilo, se nos presenta a Prudencio Navarro, poseedor de un pingo que en el barro a cualquier carro tira y saca, un caballo que la canción ejemplariza como el overo - percherón de fuerza - capaz de sacar de la zanja la rueda empotrada de un solo tirón.

Y asi Prudencio Navarro “ilustre” personaje de Barracas, necesario en la travesía, se concede licencia poética para las cosas del querer, al comparar la zanja de ayer, con la que hundió su corazón el amor de hoy, la zanja de la que no puede salir ni con su caballo percherón.

Yo soy Prudencio Navarro
El cuarteador de Barracas
Tengo un pingo que en el barro
Cualquier carro tira y saca.

Hoy que el carro de mi amor
Se me encajó
No hay uno que pa ‘mí
Tenga un tirón.

En el tango del “Taita del Arrabal” de los maestros Manuel Romero y Luis Bayón, se nos presenta al “malevo” pendenciero y provocador del mal vivir, a quien las minas cortejaban, por muy mal que las trate.

Ese malevo altivo, que como dice el tango tiene melena recortada y buen vestir, capaz de encandilar a todas, y no respetar a ninguna, resulta que ahora pretende abandonar esa vida de violencia, resultándole imposible, por encontrarse perdido y como dice el tango “bien cargado de morfina”.

Pero una vez más el tango, poniendo orden en la vida social de aquel entonces, nos cuenta como el Taita del Arrabal, el que lucía en la milonga después de una noche de juerga, se va a encontrar con la horma de su zapato, otro bravucón como el, quien revolver en mano le va a causar la muerte, y con ello su frágil deseo de cambiar el rumbo de su vida.

Y la linda vida antigua
Por otra abandonó
Y cuando acordar quiso
Con un taura se encontró
Relucieron los bufosos
Y el pobre taita cayo

En el tango “El Ciruja” del maestro Francisco Alfredo Marino, se vuelve a evocar al guapo del arrabal, al que vivía siempre entre bronca y junando por el rabillo del ojo, mientras caminaba al nido donde recordar las muchas horas de garufa y juerga que vivió.

Ese Ciruja que, enamorado de una mujer, engrupida, pretenciosa, que le está enredando con cuentos y jugando con su pasión, resulta que le está engañando con su amante un musico, con el que al final, frente a frente y dando muestras de coraje, se van a enfrentar a un duelo a cuchillo, donde el Ciruja, diestro para el tajo al musico le hace pagar caro su amor.

Y la poética del tango no podía faltar, y ya libre de la prisión - la gayola- el bueno del Ciruja descubre que su amor de siempre está ahora de quemera recogiendo la basura y en mala posición lo que le hace llorar.

El Ciruja Recordaba aquellas horas de garufa, donde una moza lo enredaba con sus cuentos Y jugó con su pasión. Frente a frente y dando muestras de coraje, Los dos guapos se trenzaron en el bajo

Y el ciruja, que era listo para el tajo
Al musico le cobró caro su amor

Langosta apodado “El Cebollero”, es otro de los personajes del tango al que aseguran, le vieron llorar por penas de amor, una noche de crudo invierno, con mirada triste y el pucho apagado en la boca.

Y el malevo de cuchillo fácil y mueca feroz, dicen que saco un retrato y se puso a llorar, el retrato de Carmen la hija de Giacumin, quien tiempo atrás le había negado su amor, con mucho pesar, y que el tiempo bien pudiera haberle devuelto la esperanza.

Y una vez más la poética del tango, nos vuelve a reseñar a dos personajes uno, al grotesco y bicho raro, al que observan “las viejas y los niños” y el otro, que, abandonando su condición de malevo por penas de amor, cuentan que lo vieron borracho y con hondo dolor. 

Una noche muy cruda de invierno
A Langosta lo vieron pasar

Las viejas decían: Son penas de amor
Que tarde o temprano se habrán de saber

El Carrerito del compositor Alberto Vacarezza, es otro de los personajes del tango, un cochero de caballos que, con chiche, moro y zaino, hace su trabajo diario, mientras que azuzando al cadenero, les anuncia que la barranca ya paso.

 Ese Carrerito vanidoso donde los haya, picaflor enamoradizo y galanteador, presumiendo con su clavel rojo reventón, que luce en la cinta del chambergo de ala ancha, se apura por llegar al corralon, por acabar la jornada en la que volverá a salir el sol a través de los ojos de su amada, preludio del tango siempre acompañado de su violín. 

Ya la tarde se apagó
Pero en los ojazos de ella
Ha vuelto a salir el sol

Desata alegre la Caballada
Y tras la cena, corta y sencilla
Pulsa la viola y un tango ensilla
Con el recuerdo de su canción

23 dic 2021

La poética del tango El choclo

 

El Choclo es uno de esos tangos criollos que perduran por siempre (1903) entre las milongas del mundo, y que levanta el animo a nada que suenan sus primeros compases.

El Club del tango Cambalache, recoge en su página web, una reseña sobre el título del El Choclo, situándolo en una pensión - "El Pinchazo" - que según parece, tenía una enorme olla de la cual los parroquianos, extraían el puchero, buscando siempre lo más apetecible el choclo (Mazorca, alimento de origen vegetal, perteneciente al grupo de los carbohidratos almidonados, y contiene vitaminas y minerales). 

Este tango sujeto a múltiples adaptaciones ofrece en la de Enrique Santos Discépolo del año 1947, su mejor referencia, al evocar al tango como un estilo de vida, para el “burlón y compadrito” compañero de la ambición y con mucho deseo de salir del barrio “buscando el cielo” entre la “conjura del extraño y el amor que se repite, por caminos de esperanza”.

Y entre el deseo de alejarse del barrio y el tango triste como amigo, “las paicas y las grelas”, las mujeres que compartieron la milonga y la poesía de la calle hoy ven como “Carancanfunfa se hace a la mar con tu bandera” brindando con pernod (anís francés) y mezclando a Paris con su añorado Puente Alsina.

El milonguero, “triste compadre del gavión y de la mina”, bacán que sedujo a las mujeres, aparentado en muchos casos lo que nunca fue, reo de amigo de juergas de tajo y cuchillo, aquel, que ardió en los conventillos, hoy se va a la emigración a enseñar a bailar el tango, mientras vuelve a recuerda a las mujeres con polleras rectas y tajo al costado, a los guapos de cuchillo a la cintura y al conventillo que prendió en su corazón.

A ese milonguero de ambición sana le escribe Santos Discépolo en El Choclo, deseándole suerte, y cierto reconocimiento para hacer carrera en la enseñanza del tango por Europa. Pero como buen tango, los sentimientos afloran en la despedida, y con ello la inseguridad del viaje mientras recuerda lo que deja atrás y el mejor de los deseos para encontrar el cielo.

 

El Choclo

Letra de Enrique Santos Discépolo y música de Angel Villoldo

Con este tango que es burlón y compadrito
Batió sus alas la ambición de mi suburbio
Con este tango nació el tango, y como un grito
Salió del sórdido barrial buscando el cielo
Conjuro extraño de un amor hecho cadencia
Que abrió caminos sin más ley que la esperanza
Mezcla de rabia, de dolor, de fe y ausencias
Llorando en la inocencia de su ritmo juguetón

Por tu milagro de notas agoreras
Nacieron, sin pensarlo, las paicas y las grelas
Luna en los charcos, canyengue en las caderas
Y un ansia fiera en la manera de querer

Al evocarte, tango querido
Siento que tiemblan las baldosas de un bailongo
Y oigo el rezongo de mi pasado
Hoy, que no tengo más a mi madre
Siento que llega en punta 'e pie para besarme
Cuando tu canto nace al son de un bandoneón

Carancanfunfa se hizo al mar con tu bandera
Y en un pernód mezcló a París con puente Alsina
Fuiste compadre del gavión y de la mina
Y hasta comadre del bacán y la pebeta
Por vos shusheta, cana, reo y mishiadura
Se hicieron voces al nacer con tu destino
¡Misa de faldas, querosén, tajo y cuchillo
Que ardió en los conventillos y ardió en mi corazón

17 dic 2021

Poética del tango Naranjo en flor

 Hablar de la poética del tango, es hablar del poeta y letrista, Homero Expósito. Maestro que supo unir la prosa al tango – canción, aportándole bellos poemas que le dieron relato de calidad, a cada una de las estrofas de sus tangos.

Entre ellas, el “Naranjo en flor”, una hermosa canción del año 1944, que relata entre sus cuatro estrofas, los sentimientos de una mujer a quien describe como el “agua blanda y fresca de olor a naranjo en flor”, que en una calle perdida de un barrio cualquiera, dejo un pedazo de vida, sin acabar de comprender el porqué de tanto abandono.

Era más blanda que el agua

que el agua blanda
Era más fresca que el río,
naranjo en flor
Y en esa calle de estío,
calle perdida,
dejó un pedazo de vida
y se marchó.

Y en esa situación de desamparo, el tango vuelve a un relato metódico que enseña” primero a sufrir, después amar, para al final partir, entre el perfume del naranjo”, olvidando las promesas que se fueron con el viento.

Primero hay que saber sufrir,
después amar, después partir
y al fin andar sin pensamiento.
Perfume de naranjo en flor,
promesas vanas de un amor 

que se escaparon en el viento


Aquellos momentos de felicidad, hoy perdidos y evocados en el tango, como la “eterna y vieja juventud que la dejo acobardada, como un pájaro sin luz”. Licencia del poeta que pone sobre el pájaro el amor perdido, para finalizar preguntándose “que le habre hecho para dejarme con tanto dolor” allí, en la vieja arboleda, en la canción de esquina donde quedo el pedazo de su vida.

Después, qué importa del después
Toda mi vida es el ayer
que me detiene en el pasado
Eterna y vieja juventud
que me ha dejado acobardado
como un pájaro sin luz.

¿Qué le habrán hecho mis manos?
Que le habrán hecho,
para dejarme en el pecho
tanto dolor?
Dolor de vieja arboleda,
canción de esquina,
con un pedazo de vida,
naranjo en flor.

Como en muchas canciones, el tango, vuelve una y otra vez a recordar los amores perdidos, el abandono, la sin razón de promesas que como en el “naranjo en flor” se las lleva el viento destrozando ilusiones. 

2 dic 2021

La poética del tango, Al mundo le falta un tornillo

Ríete tú de los economistas, políticos y demás voceros dedicados a comentar la crisis económica - la Gran Depresión - y tome buena nota, de cómo el tango, le dio sentido a la profunda pobreza, que lo genero allá por los años treinta, en buena parte del mundo. Enrique Cadicamo en 1932 escribió el tango “Al mundo le falta un tornillo” que pasó revista a la situación, desestabilizadora de la  económica, importada desde los Estados Unidos, y con un impacto duro para los países latinoamericanos, y especial a la Argentina, que hasta la fecha gozaba de una situación económica y social privilegiada. 

Las vacas gordas de Argentina se volvieron flacas, y con ello se perdieron muchas esperanzas sociales, a la vez que se abrían espacios políticos para sucesivas dictaduras militares. Y así, viendo como al mundo le faltaba un tornillo, el maestro Enrique Cadícamo compuso el tango con el que reflejo la desconcertante década de los años 30, abriendo un espacio a la interpretación artística y porque no decirlo, de análisis social para muchos ciudadanos del mundo en este momento. Y para describir estos años de necesidad y pobreza, el tango “Al mundo le falta un tornillo” arranca sus compases, recordando que la ciudadanía se encuentra triste, amargada, sin diversión, con hambre.

Todo el mundo está en la estufa
Triste, amarga'o y sin garufa Melancólico y cortao
Se acabaron los robustos
Si hasta yo, que daba gusto
¡Cuatro kilos he baja ‘o!

Y mucha necesidad, lo que hace que el mundo esté a salto de mata, a la embestida del puchero - inalcanzable para la mayoría – conformándose con la compra de diez de fiambre para comer y descansar, aunque la carne sea baja calidad.Y en esta situación, no es de extrañar que el tango se pregunte como se vive de apurado, provocador de rapiña y saqueo, donde hasta el ladrón se convierte en decente porque no encuentra a quien robar, y el honrado en ladrón por su afán en guardar los dineros.

El ladrón es hoy decente 
Y a la fuerza se hizo gente
Ya no encuentra a quién robar
Y él honra ‘o se ha vuelto chorro
Porque en su fiebre de ahorro
Él, él se afana por guardar

Concluye el tango con una especie de pregunta y a la vez reivindicación, haciendo una llamada para que venga otro mecánico que pueda arreglar el desaguisado en el  que vive medio mundo, por culpa de la Bolsa de Nueva York que hundió de forma estrepitosa e inesperada a muchos millones de personas.

Al mundo le falta un tornillo
Que venga un mecánico
A ver si lo puede arreglar

22 nov 2021

La poética del tango, Melodía de Arrabal

En el tango de Melodía de Arrabal, compuesto por Alfredo Le Pera y Mario Battistella, se evoca al barrio como referente, a ese barrio cualquiera, capaz de agrupar a los amigos, a los seres queridos de siempre, a la vida diaria con sus broncas, y amores, a las personas, a las milongas y encuentros festivos, al barrio en sí, donde se hacía prácticamente el cien por cien de la vida. 
En la primera estrofa de este precioso tango, se cita a la luna que envuelve de color plateado esas noches del barrio, mientras resuena el fueye del bandoneón que rezonga en la cortada mistonga, la humilde calle, en la que una joven pebeta linda como una flor, espera acicalada bajo la luz de un farol. 

Barrio plateado por la luna 
Rumores de milonga
Es toda su fortuna
Hay un fueye que rezonga
En la cortada mistonga
Rumores de milonga
Es toda su fortuna
Hay un fueye que rezonga
En la cortada mistonga

Mientras que una pebeta
Linda como una flor
Espera coqueta
Bajo la quieta luz de un farol
 

Con este preludio, el maestro Alfredo Le Pera, abre en canal al barrio desde la poética del tango, y lo hace citando como el ejemplo, la quietud del gorrión sentimental, para de seguido recordar las penas de ese barrio malevo y muchas veces conflictivo, desde la tristeza y alegría que evoca, con una expresión tan significativa como las lágrimas, el lagrimón que siente cuando camina por el empedrado de sus calles. 

Barrio, barrio
Que tenés el alma inquieta
De un gorrión sentimental
Penas ruego
Esto todo el barrio malevo
Melodía de arrabal

Viejo, barrio
Perdona si al evocarte
Se me pianta un lagrimón
Que al rodar en tu empedrao
Es un beso prolongao
Que te da mi corazón
 

Pero ese barrio donde se nace, en muchos casos donde se vive o se recupera en el tiempo, también es lugar para la bronca y la trampa, para hermosos amores, entreveros de relaciones sentimentales, que el tango arrabalero, hace presente en Rosa la milonguita y en Rita la paica amante, que le dio su amor. 

Cuna de tauras y cantores
De broncas y entreveros
De todos mis amores

En tus muros con mi acero
Yo grabé nombres que quiero

Rosa, la milonguita
Era rubia Margot
En la primera cita
La paica Rita me dio su amor

Y desde el arrabal, siempre lejos y a la vez cerca de la ciudad, antesala del barrio que le da sentido formando parte del todo, el tango, la melodía del arrabal, que una vez más abraza la vida de las personas que lo forman, y a las que, desde la ausencia la recuerdan entre lágrimas.

10 nov 2021

El tango Cambalache presente ayer, hoy y mañana

El tango Cambalache de Enrique Santos Discépolo, allá por el año 1935, levanto fuertes polémicas por lo que tuvo de acusación, a la enorme corrupción e impunidad en la gestión de lo público y lo político, y en buena medida, según el autor, en amplios espacios de la sociedad argentina de aquel entonces.

Pero el Cambalache de ayer, bien pudiera decirse que es el cambalache de hoy. Con otros personajes, pero en el fondo de la crítica mismo, basta con seguir la letra de este tango atemporal, para comprobar las sucesivas llamadas que se hacen a lo bueno y a lo malo, a robar y hacer el bien, a matar o curar, etc., llamadas que en otro contexto hoy también pudieran decirse a modo de denuncia política.

Pero vayamos por parte:

“Que el mundo fue y será una porquería”, no deja de ser una expresión especialmente radical al referirse al “dos mil también” aunque para muchas personas, ayer, hoy y posiblemente mañana no deje de ser una vida pésima, en la que solo han encontrado “chorros, y maquiavelos” personas que siempre obran con astucia y engaño para lograr sus ventajas, sin importarles los medios convirtiendo los “valores en dublés” a través del engaño.

 Al siglo veinte Santos Discépolo lo llamo el de “maldad insolente, y en el que todos estuvieron revolcaos y manoseados en el merengue”, un siglo, que aporto más bien poco a los ciudadanos, un siglo que dejo carencias sociales, guerras, pobreza, terrorismo etc. aunque también avances en tecnología, medicina, y ciencia en general, aunque para el maestro a la fecha que compuso el tango 1935 pasara un poco desapercibido.

 Y entre comparaciones estaba el tango, cuando confronto al ciudadano que va por la vida de forma correcta “por derecho” con el “ignorante o estafador” concluyendo que “es lo mismo ser un burro, que un gran profesor”.

 Han desaparecido los “aplazados que esperan en el escalafón” su momento para optar a la gloria, y como dice el tango los han “igualádo con los que con impostura, ignorancia y caradura”, se mezclan con “el cura y el señor”, y como ejemplo de tanto desatino, el compositor Discépolo nos recuerda que la sociedad mezcla personas de reconocimiento social, con los inútiles del momento  “como el famoso estafador Stravisky , con el fundador de la Orden Salesiana Don Bosco, a la mujer mantenida La Mignon, con Don Chicho el jefe de la mafia argentina, y Napoleón, al famoso boxeador italiano Carnera  y San Martín...”

Concluyendo el cambalache de aquel siglo veinte problemático y febril, con un mensaje a la necedad como si la situación no tuviera remedio recordando que el que no llora no mama y el que no roba es un gil, a la vez que le invita a que no piense más, porque a nadie le importa si nació honrado”. Así que no se esfuerce demasiado porque “da lo mismo trabajar como un buey, que vivir de los otros sin dar un palo al agua”

Y así va transcurriendo de milonga en milonga el tango Cambalache, recordándonos que la sociedad en general y las personas en particular, deben ser respetadas y reconocidas por sus valores, y que no son lo mismo personas que con inteligencia contrastada perseveran en hacer el bien, que los otros que con malas artes se aprovechan para su propio beneficio.

Cambalache ayer, hoy y mañana, nos descubre un sendero de denuncia por el que caminar, y para los milongueros que disfrutamos del baile del tango una canción referente, de un autor, Enrique Santos Discépolo, actor, director de cine y teatro y sobre todo, compositor entre otros de los tangos famosos Yira, Uno, Cafetín de Buenos Aires... 

20 oct 2021

Aproximación al “guapo” protagonista del tango Malevaje

 

En el tango de Malevaje letra de Enrique Santos Discépolo y música de Juan de Dios Filiberto, compuesto en el año 1928, se destapa la figura del “guapo”, un personaje, que con la agresividad del momento se jugaba la vida - puñal en mano - en peleas callejeras diarias, en muchos casos, para impresionar a las mujeres, cuando no disputando su amor a otros hombres, incluso poniendo su bravura al servicio pendenciero de otros.

A ese guapo, que por lo visto está perdiendo su condición de asesino y pendenciero, incluso convirtiéndose en un cobarde, se refiere el tango “Malevaje”, cuando se pregunta “Decir por Dios, que me has dado, que estoy tan cambiado, que hasta los compañeros del malevaje me miran extrañados, sin comprender porque “me ven perdiendo el cartel de guapo” “embretao” confundido en aprietos, “vencido y maniatado”cuando hasta ayer brillaba por la acción”.

Ese guapo que sorprende a la “patota” ha caído en el encanto del enamoramiento de una mujer, que le hace cambiar el modo de vida, desde una decisión personal no exenta de contradicciones, y que le lleva a rechazar “la pelea quien nunca aflojo” traicionando los códigos de valentía de macho que le están convirtiendo en un cobarde para el grupo, y a la vez sometiendo a la angustia que le lleva a encerrarse y llorar”.

Y el guapo, el protagonista y siempre citado en el tango, revive nada más ver “tanganeando y altanera” a la mujer a quien ama, como va perdiendo la fe, el coraje hasta el ansia de guapear”, una situación personal que le lleva a reconocer, que ante su “pasado malevo y feroz” no le queda más “que ir a misa e hincarse a rezar” como lo hacen las mujeres.

Y quien fue el malevo mas arrogante e engreído del arrabal, hoy enamorado hasta las trancas, compite con sus contradicciones que le hacen débil, a la vez que empieza asumir que su vida, ya no va a ser la misma, que está dando paso al amor, y a los nuevos sentimientos, y que merecen más la pena, que su vida de ayer cargada de violencia y riesgos.

Importante mensaje del poeta, compositor, actor y autor teatral Enrique Santos Discépolo, que dejo en su tango Malevaje, buenos consejos para el “guapo” capaces de abrir su corazón a los nuevos sentimientos.

 

MALEVAJE

¡Decí, por Dios, que me has dao

Que estoy tan cambiao!

¡No sé más quién soy!

El malevaje extrañao

Me mira sin comprender

Me ve perdiendo el cartel

De guapo que ayer

Brillaba en la acción

No ven que estoy embretao

Vencido y maniao

En tu corazón

 

Te vi pasar tangueando, altanera

Con un compás tan hondo y sensual

Que no fue más que verte y perder

La fe, el coraje, el ansia'e guapear

No me has dejado ni el pucho en la oreja

De aquel pasao malevo y feroz

Ya no me falta pa completar

Más que ir a misa e hincarme a rezar

 

Ayer, de miedo a matar

En vez de pelear

Me puse a correr

Me vi a la sombra o finao

Pensé en no verte y temblé

Si yo que nunca aflojé

De noche angustiao

Me encierro a llorar

¡Decí por Dios que me has dao

Que estoy tan cambiao

¡No se mas quien soy¡