14 jul. 2017

Reconstruir Podemos. La última oportunidad




                        Marcos Martínez Romano.
Ex miembro del Consejo Ciudadano Estatal de Podemos.
La política cántabra vive momentos convulsos. El PP ante una posible ruptura. Ciudadanos ya roto, con una mezcla de virreyes impuestos desde Madrid y tránsfugas locales; el PSOE ante unas primarias que pueden desembocar en su renovación, la cual tendría que lidiar con unos cargos ejecutivos contrarios a su línea política; y Podemos, ante su tercera crisis en dos años y medio de vida.

Solo el PRC mantiene la estabilidad interna. Que unida al carisma de su líder y a su capacidad de erigirse como el defensor de los intereses de Cantabria frente a los agravios de Madrid, le convierte en el claro favorito a ganar las futuras elecciones autonómicas.

Sin embargo, pese a esta aparente estabilidad y a la habilidad de Revilla para construir relatos que enmarquen la realidad de manera favorable a sus intereses, Cantabria no muestra demasiados signos de mejoría real. En especial, por la incapacidad del Gobierno en desarrollar un proyecto a largo plazo que dibuje el horizonte por el que debemos transitar para dejar de ser una Comunidad basada en el empleo de baja calidad y sin atención a su diversidad medioambiental, patrimonial y cultural.

Desde mi punto de vista, PODEMOS podría tener la llave para afrontar estos retos a largo plazo. Al ser una fuerza sin hipotecas con ningún poder fáctico que le exija aprovechar la cierta recuperación macroeconómica para volver a basar nuestro futuro en una política de ladrillazo y macroproyectos irracionales.

Para ello, es fundamental afrontar la actual crisis con la capacidad de mirar hacia atrás buscando detectar los problemas estructurales que nos han llevado a esta situación, sin caer en la tentación de buscar explicaciones de parte para narrar lo sucedido. Y, desde ahí, poner la vista en el futuro con la firme intención de construir una organización abierta, inclusiva y plural que pueda atraer todo el talento y energía necesarios para afrontar la construcción de un horizonte a largo plazo para Cantabria.

Con ese objetivo, muchos inscritos creen en la necesidad de una convocatoria de primarias para elegir una nueva dirección. Incluso la llamada “Comisión coordinadora”, parece verse obligada a asumir esta postura, tras el movimiento de círculos que ha desembocado en el encuentro del día 15. Pese a concordar con esta idea, me resulta insuficiente.

Si queremos estar en condiciones de ser una fuerza percibida por la ciudadanía como capaz de encarnar un modelo sostenible para Cantabria, necesitamos constituirnos como un partido solvente en condiciones de dejar atrás las luchas cainitas. Esto será imposible, si no buscamos acordar unas bases comunes ampliamente consensuadas por el conjunto de la organización. Es tiempo de hablar de propuestas políticas y organizativas. De acometer un proceso constituyente amplio en Podemos Cantabria sin tutelajes externos ni las prisas como bandera.

Sin este proceso que derive en la creación de un marco normativo amplio que nos aglutine a todos y que todas las candidaturas tengan que asumir antes de competir entre ellas, de nuevo regirá la ley del vencedor sobre el conjunto de la organización. Excluyendo de esta forma al resto y abriendo la posibilidad a una nueva fractura.

Es necesario reconstruir Podemos Cantabria de forma que a su interior quepan diferentes proyectos y opiniones que reconozcan la legitimidad de las demás para que los conflictos inherentes a la política se desarrollen sin llegar a la ruptura.

En la construcción de ese marco general deberían ser prioritarias las cuestiones que hasta ahora han generado los más graves conflictos. Asuntos tales como la relación entre la dirección política y el Grupo Parlamentario o la gestión de los recursos. Además de otras cuestiones que se han revelado fallidas, como el número de personas que deben formar la dirección política o la estructura territorial del partido. Ambas cuestiones hasta hoy replicadas de la estructura estatal, se han mostrado del todo inoperativas. Simplificar las estructuras de dirección y afrontar la comarcalización de la organización (como paso previo a la propuesta de comarcalización de Cantabria), son cuestiones acuciantes.

Así mismo, este “proceso constituyente” sería también el lugar en el que se desarrollara un debate político que marque nuestra agenda y nuestra relación con el resto de actores cántabros. Como apuntaba antes, creo que en Podemos está la mayor potencialidad para cambiar esta tierra, pero mostraría una gran ceguera el hecho de querer hacerlo solos. Por eso, por un lado, tenemos que debatir con otras fuerzas políticas de cambio y acercarnos a la sociedad civil aún más alejada de nosotros: asociaciones y colegios profesionales, Universidad, intelectuales, referentes culturales, etc. Y, por otro lado, tener claro que necesitaremos tratar de sembrar las condiciones para que la cara más progresista del PRC y el PSOE se imponga. Para esto, que el futuro se abra paso en las primarias del PSOE, puede ser una muy buena noticia.

A partir de ahí, cada candidatura tendría un cierto margen para desarrollar su proyecto político, pero siempre sobre las bases acordadas previamente. Solo así podremos reconstruir Podemos Cantabria y generar una oportunidad de futuro para nuestra tierra. Probablemente estemos ante la última oportunidad para ello.

22 jun. 2017

En La Moraduca tienes tu lugar de encuentro político



En la nueva sede de la calle Isaac Peral 40 de Santander, Podemos Cantabria y el Circulo de Santander, están a tu disposición para conocer de tus demandas sociales y sugerencias políticas, que bajo el principio de debate abierto están en  disposición para incorporarlas especialmente en el Parlamento Regional a través de nuestro grupo parlamentario.
 
Esta sede nace con la disposición plena de ser un instrumento para el conjunto de la sociedad cántabra. Un espacio abierto para todas las personas individuales y colectivas, representadas en los diversos movimientos sociales, en su más amplio sentido de la palabra.

Hace unos días se abrieron las puertas de par en par en una jornada festiva que entre otros alicientes - propios de una jornada festiva y de actos protocolarios – inauguro una exposición de pintura que te invito a visitar, allí encontraras amigos del Circulo de Santander de Podemos, deseosos de conocerte y compartir contigo sobre la política regional entre otras cosas.
 
 Anímate a visitarnos, y conocer el Área de Cultura de Podemos, allí encontraras la obra pictórica y artística de Nuria Sal, María Vela, Roberto Anguita, Fria Aguilar y Sara Morante.

12 jun. 2017

Quien dijo que no es posible

Cinco amigos - de cada casa el mejor - hablando de politica y defendiendo cada uno su opinion,  no exenta de alguna que otra voz pero perfectamente entendiendose en el hoy y en el mañana. Asumiendo que estamos en un momento dificil pero convencidos que es el dialogo entre otros que nos ayudara a salir de esta maldita crisis que no deja de machacar a muchos compatriotas.Faltaron dos compañerasYolanda y Virginia a las que echamos en falta y que seguro hubieran puesto cordura en el debate, el año que viene estaremos todos junto, feliz verano.  

30 may. 2017

¿Hasta dónde podemos llegar? Siempre existe una línea que no se debería sobrepasar



David Ramos Saiz y Marta Saiz Echezarreta
Graduados en Enfermería

A lo largo de la historia la  figura médica ha pasado del chamán, dónde se utilizaban curaciones emanadas de la magia y la religiosidad; a la  figura omnipotente, dónde se sobreentiende que el médico tiene toda las soluciones para conseguir nuestro bienestar y reponer nuestra salud. Atravesando el paternalismo tradicional que ha marcado esta disciplina durante siglos.

Esta idea basada en que la medicina tiene la solución a todos los problemas de salud, conlleva tanto a que las actitudes del personal sanitario  vayan enfocadas a la salvaguarda de la vida biológica, un bien que debe  ser salvado ante todo pronóstico, cómo a que los propios familiares quieran salvar la vida de su ser querido, sin importar las consecuencias de esa decisión y sin escuchar las nulas posibilidades de éxito. Todo esto hace que se intente por todos los medios preservar la vida del paciente, sin atender la decisión de nuestro objeto del cuidado, que quizá sea la de  morir con dignidad.

Se entiende por encarnizamiento terapéutico, furor, obstinación o distanasia a la realización de prácticas clínicas diagnósticas y/o terapéuticas, que no benefician al enfermo que se encuentra en estado terminal e incluso llegan a provocarle un sufrimiento añadido.

Esta obstinación terapéutica, como se expresa en párrafos anteriores, es debida a la intención, por parte del médico de realizar todo lo posible para conservar la vida del paciente, bien, por miedo a ser acusado
por negligencia y/u omisión ante las presiones familiares, o bien, por su propia ética personal de salvaguardar la vida. Además, en algunas ocasiones puede existir un interés personal de carácter científico, investigador (aprender más sobre el caso).

Para identificar este conflicto, los profesionales de la salud deben saber adoptar y saber desarrollar una comunicación eficaz, incluyendo una escucha activa, que es primordial en toda atención sanitaria. Para ello, se debería aumentar la formación sobre enfermedades terminales, con el fin de aprender, no solamente a instaurar un tratamiento, sino también a enfocar la situación hacia un ámbito psicosocial, utilizando herramientas que no sólo nos permitan evitar el dolor y el sufrimiento, sino que también nos ayuden a enfrentarnos a los pensamientos y actitudes tanto del paciente como de las familias.

Una vez identificada la situación, es necesario conocer la legislación publicada en nuestro país que aunque es muy escasa nos ayuda a saber cómo debemos actuar.

En primer lugar debemos referenciar la Ley de Autonomía del Paciente (14/2002) que desarrolla dos temas importantes. Primero, respetar el derecho de los pacientes o representantes legales, cuando éste no pueda expresar sus decisiones y segundo, dar la información completa del proceso asistencial al paciente o representante legal, si procede.

Además, esta ley incluye el Documento de Instrucciones Previas. Este documento deja por escrito las voluntades que una persona quiere tomar cuando se encuentre en un estado en el que no pueda tomar sus propias decisiones, así como, el destino de su cuerpo una vez haya fallecido.

Aunque es un documento de obligado cumplimiento, a excepción de que pongan en peligro la salud pública, la realidad es que no se efectúan, en ocasiones por desconocimiento del mismo.

Otra legislación a tener en cuenta se encuentra en el código penal en su artículo 143, que regula el proceso final de la vida pero nunca la eutanasia o el suicidio colectivo. Este artículo fue modificado en 1995, dejando impune la eutanasia indirecta, como el adelantamiento de la muerte por sedación paliativa, o los comportamientos omisivos

Existen legislaciones en ciertas comunidades autónomas como son Andalucía, Aragón y Navarra que han desarrollado leyes que prohíben el encarnizamiento terapéutico, así como el rechazo por parte del paciente de tratamientos que prolonguen su vida de forma innecesaria, el resto de CCAA, se siguen acogiendo a la Ley Básica Reguladora de Autonomía del Paciente.

Por otro lado, Los códigos deontológicos tanto del personal médico, cómo del de enfermería recogen en un artículo las premisas a tomar en  situaciones de trabajo con enfermos terminales.

Con todas estas palabras, intentamos que se reflexione acerca de la idea del encarnizamiento terapéutico, el cual, forma parte de nuestra rutina habitual de trabajo de forma inconsciente, puesto que, el no conocimiento de este concepto junto al desconocimiento del trato de enfermos terminales y las situaciones conflictivas que alrededor de estos se producen, hacen que, no sepamos identificar cuál es el riesgo beneficio de una prueba diagnóstica o de un tratamiento, es decir, que no sepamos reconocer donde está la línea que no se debe sobrepasar si no existen posibilidades de curación.

 NUBEROS CIENTIFICA

Revista de la Fundación de la

Enfermería de Cantabria