26 sept. 2015

Estocadas, las que hagan falta

Plaza de Toros de Ronda
Estaba Enrique - nuestro guía en la visita a Ronda - explicando en pleno albero de la plaza de toros, cuando se devuelve el toro al corral por mala faena del estoque - diez minutos para matar, dos minutos para el primer aviso y uno más si no recuerdo mal - para sacar los cabestros - cuando le pregunte, ¿ cuántas estocadas son las autorizadas para devolver el toro al corral? y después de una mirada de pocos amigos, pero con esa gracia que le caracteriza a Enrique "el sobrao", me dijo, eso preguntárselo al maestro Pedro Romero. Ole y ole para Enrique solo le falto decirme aquello de “ea”.

13 sept. 2015

Apartado 8º.- Haciendo memoria “Así empezó todo” Que pensaba la policía de nuestra organización, la C.O.S y excisión a Comisiones Obreras

Muchos años después  un amigo José Fanego dirigente del Sindicato Unificado de Policía me facilito un documento elaborado por la policía en Mayo de 1975 que bajo el titulo “Grupos Subversivos Clandestinos” analizaba a la USO, su historia, pensamiento ideológico, etc. Me imagino que al lado de este informe, también se encontrarían las fichas policiales de muchos de nuestros compañeros de diversos puntos de España, pero a tanto no llegue, y no crean que no lo intente.
Para la policía de aquel entonces, la USO había nacido literal, “como consecuencia de la evolución ideológica de algunos sacerdotes y jóvenes relacionados con grupos obreros católicos y en concreto con HOAC y JOC, a cuya formación e inquietudes sociales no bastaban las, entonces, demasiado “amarillas” actividades de tales grupos católicos”.

Con esta explicación nos situaba en torno al pensamiento de la iglesia radical, la que desde los barrios y fabricas hacia proselitismo en favor de la democracia, la solidaridad y las libertades, recogidos en la Carta Fundacional aprobada por el Comité Nacional en 1965, “La USO afirma la primacía de la persona humana y de la solidaridad universal, declara su incompatibilidad con el capitalismo, y con cualquier sistema totalitario y lucha por la instauración de una democracia socialista fundamentada en la propiedad social de los bienes, que puedan dar lugar a situaciones de explotación”.

Estos valores y posiciones sindicales que caracterizaron durante muchos años a la USO – todavía hoy  incorporados a modo de referente histórico en los Estatutos del sindicato – tenían un colofón final en la “creación de una sociedad estructurada sobre la Autogestión, a través de los consejos obreros, entendidos estos en un sentido amplio que abarca al conjunto de la población”. Qué tiempos aquellos, nosotros apostando por la Autogestión como base para la convivencia de la sociedad, incluso ante el Congreso Confederal que al final lo retiro de los estatutos. “Autogestión o Muerte”, fue el slogan que usamos para defender la propuesta.

Entre las cosas que el informe policial recogía para el sindicato, era la calificación de “partido político”, según ellos teníamos el objetivo de conseguir el poder para la clase trabajadora, un modelo de estado para la  España Federal, un esquema organizativo al que calificaba de “subversivo” y piramidal desde células base entrelazadas hasta comités provinciales, etc. un modelo de organización clandestina que se cubría las espaldas a la hora de establecer relaciones entre sus propios dirigentes y militantes y las supuestas razones que nos llevaron a participar en las elecciones sindicales de 1975 dentro del sindicato vertical, para “seguir la línea tradicional de utilizar al máximo los cauces legales”, y así contrarrestar la capacidad de maniobra del sindicato vertical.

Si quieres leer el informe completo, mándame un correo a saizpi@hotmail.com con mucho gusto te lo facilito.


En Cantabria también tuvimos nuestra cruzada entorno a la Coordinadora de Organizaciones Sindicales la C.O.S, una hermosa iniciativa en la que USO puso todo su interés – y fue mucho –  que UGT reventó sin dar razones de peso.

La USO, siempre actuó de forma muy responsable, fuimos conscientes de las dificultades de la iniciativa desde el principio, pero nuestra vocación de unidad sindical nos animo - en muchas ocasiones mas que la cabeza - a seguir adelante, quizás por eso la USO interiorizo con mas crudeza la ruptura de la COS, recuerdo que el anuncio de ruptura la UGT lo hizo a las puertas de la celebración del 1º Congreso Confederal en Madrid en la primavera de 1977, y los sentimientos de frustración de los afiliados se hicieron patente en aquel congreso, que abronco al representante de la UGT.

El compañero Juan José González, fue quien represento a la USO en las conversaciones regionales, que prácticamente se limitaron a impulsar la Jornada de Movilizaciones del 12 de Noviembre 1976, con un paro general que reivindicaba un aumento salarial de 6.000 pesetas, el seguro de paro para todos los trabajadores, amnistía laboral, derogación de la legislación que admitía el despido libre y la libertad sindical, con este paro general secundado por mas de dos millones de personas, los sindicatos demostraron la capacidad de fuerza después de cuarenta años de dictadura.

Luego llego, la escisión de una parte del sindicato hacia la UGT del año 1977, propiciada por José María Zufiaur, sin duda fue la agresión más profunda y de mayor repercusión que ha vivió la USO desde que se implanto la democracia en nuestro país. Zufiaur, nuestro primer Secretario General, en abril de ese mismo año sorprendió al conjunto de la organización con una propuesta de  unidad con la UGT, a través de un documento “por la unidad del sindicalismo socialista como clave importante en el proceso de la definitiva unidad sindical”, presentado en cierta manera de tapadillo, después de haber celebrado el primer congreso confederal que ratificaría la tesis central de la autonomía, la incompatibilidad de simultanear cargos políticos con cargos sindicales y ante posibles integraciones la “no a la fusión o unidad a la integración de centrales que solo contribuyan a reforzar a una de ellas”

 A pasar esta declaración que debió poner orden a un debate interesado por la mitad de los miembros del Secretariado Confederal de aquel entonces, Zufiaur,  desplazo a un buen número de dirigentes sindicales por todo España con el objetivo de ir ganando adeptos a una propuesta perfectamente armonizada en ideas y medios, “La USO es portadora de un proyecto sindical y socialista que queremos insertar en el futuro”, “estamos convencidos de que no existen las condiciones necesarias para que la USO, por si sola, pueda llevar adelante los presupuestos históricos con los que nació”.

Con estos argumentos Zufiaur concluía afirmando que la UGT se había convertido, tanto por razones históricas como por el radio de influencia del PSOE a nivel electoral, en la referencia socialista del sindicalismo a nivel de masas, con lo cual se ponía en cuestión, una y otra vez la capacidad de USO para representar a los trabajadores. Evidentemente, este proceso de fusión, fue perfectamente adornado desde la lógica del respeto a la USO en su capacidad de incidir sobre la UGT, haciendo que esta asumiese -  al menos sobre el papel - las propuestas de independencia, pluralidad, democracia interna, socialismo autogestionario, en fin, todo aquello que nos venia caracterizando durante muchos años, y que debíamos desarrollar en un momento donde la democracia en libertad no había hecho mas que empezar.

Pero en el fondo de lo que se trataba era de evitar que la USO fuera el sindicato socialista del futuro, no podían por razones históricas entre otras, asumir que la UGT quedara descolgada del futuro, el sindicato hermano  que estaba prácticamente desaparecido de nuestro país, y claro, o se hacia de inmediato la operación de fusión o la historia del nuevo sindicalismo en democracia se hubiera escrito sobre la USO, y fue precisamente este empeño en acabar con ella lo que le llevo a Zufiaur en primer lugar a presentarse como único candidato a Secretario General en el primer congreso confederal, para que posteriormente desde la posición de privilegio lanzar la escisión que dejo seriamente tocada a nuestra organización.


Manuel Zaguirre
La USO de Cantabria llevaba muy poco tiempo funcionando, y apenas conocíamos de los entresijos de nuestra organización, incluso la representación que llevamos al primer congreso fue testimonial, el compañero Paquito Aedo y yo mismo, totalmente al margen de lo que meses después íbamos a vivir también en nuestra región.

Manuel Zaguirre fue el dirigente que capitaneo a los que se quedaron en la USO, fueron meses muy duros, compañeros de muchas batallas sindicales confrontaban sin que otros muchos supiéramos muy bien lo que se pretendía, en nuestro caso lo que hicimos fue convocar a dos dirigentes nacionales, para que nos explicaran con detalle las líneas arguméntales de las propuestas, explicación que se dio con todo lujo de detalles en una Asamblea General de afiliados que se celebro en el Barrio Pesquero, una tarde entera debatiendo, mejor dicho escuchando argumentos a favor y en contra de la fusión, que continuo en mi casa hasta la madrugada y que termino tomando el acuerdo de quedarnos en la USO.

Apenas habían pasado tres años, otro aventurero José María Corell, quitándole el polvo a los argumentos de Zufiaur y al amparo de que la USO estaba girando hacia posiciones de derechas disfrazo un argumentarío sindical para llevar un numero más bien pequeño de afiliados hacia CCOO. En Cantabria la escisión fue escasa y localizada en Castro Urdiales, aunque para una organización  que acababa de sufrir un importante zarpazo sobre su afiliación este segundo no pasaría desapercibido.

Luego llegaría la brutal campaña de UGT que a través de los medios de comunicación quisieron rematar al sindicato con la acusación directa de habernos convertido en el sindicato de la derecha, mas en concreto de la UCD, toda una campaña con tintes ciertamente dramáticos, porque tal acusación vino acompañaba de todo un despliegue de medios económicos y humanos, que por todo España hablaron de nuestro sindicato y del giro que habíamos dado una vez producidas las escisiones hacia UGT y posteriormente a CCOO.

Con aquellas escisiones supuestamente habíamos perdido nuestra ideológica de sindicato de izquierdas, nuestra definición de “socialismo autogestionario”, en fin todos los valores que habían sido aportados por la USO no solo a su propio desarrollo, sino del que se nutrieron también otros sindicatos.

Y todo por aglutinar en torno a nuestro proyecto sindical, a colectivos independientes de empresa y de sector, que a la luz de la libertad sindical estaban abriéndose camino. A esta nueva estrategia que la USO lanzo por todo el territorio español, UGT la tuvo demasiado miedo, y aprovechando del dialogo fluido de los sindicatos con los diversos partidos políticos – también con la UCD – tramaron una campaña que nos hizo bastante daño.

Tuvimos que explicar con detalle que esta aproximación a los dependientes no era propiciada por la UCD,    sino necesaria para que entorno al pensamiento sindical de USO - fundado en la Independencia de los partidos políticos y de la patronal - no se convirtiera en reclamo de aquellos colectivos que se estaban apropiando de la denominación independiente, y con ello nos ocasionaran cierta competencia, pero sobretodo porque la USO estaba capacitada para aglutinar en sus filas a muchos de estos trabajadores que en muy buena medida pensaban como nosotros sin ellos saberlo.

En la sede de la UGT de Cantabria nada más entrar, un enorme cartel recogía las siglas de la USO y de la UCD como si fuéramos la misma cosa, cartel que se retiraba cada vez que la USO visitaba esa sede, no sin antes tener la consabida bronca. Fue tremendo, aquel verano de 1980, todos los días, políticos de todo pelaje, unos apoyando y otros medio justificando lo que vino en llamarse “la tercera vía sindical”, se permitían el lujo de hablar de nuestra organización, sin que pudiéramos frenar tanta opinión interesada ante los medios de comunicación. El colectivo más importante que se integro en la USO fue la Confederación General Democrática de Trabajadores CGDT, sindicato que asumió perfectamente nuestro modelo de organización, sin generara problemas de importancia.

Si hago mención a estos temas de escisiones nacionales, y campañas de desprestigio, es porque la USO de Cantabria, las tuvo que afrontar con apenas unos años de su implantación, impactos que nos pudieron desestabilizar incluso hacer que desapareciéramos, pero que no fue así, supimos estar a la altura de los debates y dimos respuesta serena a situaciones muy conflictivas, que sin duda nos hicieron madurar rápidamente.



A finales del año 1989 la USO de Cantabria, sufrió una escisión encabezada por Vicente Arce de la federación del metal y catorce años de militancia en nuestro sindicato, escisión que estuvo precedida de la celebración del 1º congreso regional de la federación del metal, donde Vicente obtuvo la plaza de secretario general, posición que al final le serviría para la negociación con CCOO y con la UGT, que de todo hubo. Un año antes Emilio de Cos se había marchado a CCOO, negociando también el cargo de responsable regional del sector de la alimentación.


Vicente Arce Oria
La verdad es que fue muy decepcionante estas escisiones, y mucho mas por lo que tuvo de coartada para Vicente,  que no dudo en aprovechar la salida de Emilio para clavar el puñal acusándome de haber estado de “espectador mientras las relaciones personales de los miembros de la ejecutiva regional se iban deteriorando”, disculpas para entre otras construir la escisión definitiva, todo ello adornado con todo lujo de detalles ante los medios de comunicación, con la presencia del secretario general de CCOO, Venancio Diego que dio cobertura a la escisión, y que a la postre provocaría tensiones muy serias en las relaciones de ambos sindicatos durante mucho tiempo.
La escisión se vendió como “fruto de una reflexión colectiva” que afectaba a un puñado afiliados, y el interés por ocupar mayores responsabilidades en el sector del metal en Cantabria, donde CCOO tenía un enorme vacío, al final Vicente Arce también fue reconocido y premiado por CCOO ocupando responsabilidades en el sector del metal, incluso la Secretaria General del sindicato a nivel Regional.

7 sept. 2015

Apartado 7º.- Haciendo memoria “Así empezó todo” Las adhesiones a la USO

 En el transcurso de los años al sindicato, se le unieron diversos colectivos y sindicatos de trabajadores, que ampliaron la afiliación a la vez que aportaron dirigentes y pensamiento ideológico para el desarrollo de la organización en Cantabria, compañeros que no solo hicieron más grande al sindicato, sino que  de alguna manera le “obligaron” adaptarse a nuevas situaciones, tanto para los que se incorporaban como para los que, les recibíamos.
 
Si tuviéramos que poner orden a esta relación de colectivos y sindicatos, tendríamos que situar al SOAS (Sindicato Obrero Autogestionario de Solvay), como primer referente de ello. Este sindicato de ámbito de empresa se integro en el año 1978, después de haber concurrido a las primeras elecciones sindicales en la empresa Solvay, con un magnífico resultado de cuatro miembros en el comité de empresa, compitiendo con UGT, CCOO  y la propia USO que solo obtuvo un representante.
 
El SOAS estaba dirigido por los compañeros Cesáreo Sotorrios y Juan Carlos Gutiérrez Torre quienes a su vez estaban vinculados a HOAC y más en concreto al Movimiento Obrero Autogestionario.
 
Julian Gomez del Castillo
Cuando tuve la oportunidad de hablar con Juan Carlos sobre este importante episodio sindical me dijo que el componente ideológico de aquel entonces “socialismo autogestionario”, presidía toda la actividad del SOAS, por eso no tuvieron muchas dificultades para alcanzar la integración en USO, nuestros estatutos Confedérales y Carta Fundacional recogían ampliamente este objetivo, alcanzar una nueva sociedad donde el Socialismo Autogestionario fuera una realidad y hacerlo a partir de los trabajadores, jóvenes hijos de aquellos que lucharon por la libertad contra la dictadura de Franco.
 
Sus interlocutores de USO fueron Álvaro Oreña, Ángel Méndez y Rufino Castañeda, ellos como ya comente anteriormente, no solo compartieron el importante momento de la integración sino fueron entre otros, los orígenes de la USO en la Comarca del Besaya.
 
Prácticamente en el mismo momento de la integración del SOAS a la USO, se produjo en Solvay  una de las mas importantes movilizaciones sindicales, que puso a prueba la coincidencia de estrategia y de acción sindical de ambas organizaciones, una huelga de 41 días por la que se reivindicaba entre otras cosas, la homologación de salarios y condiciones laborales y sociales, entre las diversas  plantas de Solvay en España, conflicto que requirió de estrategias unitarias y que cerraron todavía mas la unidad sindical, entre amabas organizaciones.
 
Juan Carlos recordaba con enorme cariño la solidaridad de los trabajadores  de Cantabria durante el conflicto  “nos enviaron dinero que ayudo mucho a nuestra pelea sindical” y que fue reintegrado a la bolsa común para que otros trabajadores en otros conflictos se pudieran apoyar, conflicto que duro demasiado y que requirió de estrategias novedosas para los “nuevos sindicatos”.
 
Jose Luis Lastra LLata
Traer a la memoria de USO este pasaje tiene su importancia, porque, los dirigentes sindicales de Solvay enseguida asumieron la importante misión de implantar el sindicato en la comarca, y con ello por mucho tiempo la simultaneidad de responsabilidades y cargos, lo que a la larga condicionaría la acción sindical del conjunto. Este sin duda fue el caso de los compañeros de Solvay, que durante demasiados años marcaron el devenir el sindicato desde la sección sindical.
En 1978 se produjo la integración regional en la USO del MOA (Movimiento Obrero Autogestionario), organización, que no tenía un perfil clásico de sindicato, sino que respondía mas a un movimiento obrero de pensamiento cristiano dentro de la iglesia católica, organización que pronto se abrió un pequeño espacio en el sindicato desde el área de formación, especialmente entre los compañeros de Torrelavega, muy receptivos a las charlas y debates de Benigno Ortiz y Gertrudis Barriuso entre otros.
El líder del MOA a nivel nacional Julián Gómez del Castillo - militante muy reconocido entre los trabajadores - fue quien después de un amplio debate entre sus afiliados y simpatizantes decidiera integrar su organización en la USO descartando otras opciones como la UGT, que por aquel entonces se empeñaba en demostrar que nuestro sindicato estaba vinculado a la UCD. El tono agresivo e infundado de este sindicato ayudo mucho a que Gómez del Castillo se decidiera por nosotros.
Pero el colectivo más importante que se vinculo a la USO sin duda fue la Central de los Sindicatos Independientes de Cantabria, en el año 1979, integración que genero dentro de la USO un enorme debate sobre el perfil ideológico de algunos de sus dirigentes. Por aquel entonces el sindicato había decidido a nivel nacional abrir la organización a estos colectivos, que de forma desestructurada se habían implantado en las empresas y sectores una vez desaparecido el sindicato vertical.
Su implantación competía con la USO en muchas empresas, sin que nos separaran posiciones insalvables en la mayoría de los casos, por lo tanto, salvar estos obstáculos “supuestamente ideológicos” fue el principal problema que se encontró el sindicato, y que necesito para su resolución la intervención directa de la Confederación a través del compañero Ismael Montero, quien a la postre presidiendo el II Congreso Regional, hizo posible con sus buenos oficios,  convencer a los unos y a los otros de esta importante integración.

Acto de fusion de SITA con USO
Por aquel entonces el pensamiento político de USO, tropezaba con algunos  dirigentes de estos colectivos, que proviniendo del sindicalismo vertical  -  que impero en España durante cuarenta años de dictadura - era la antítesis de lo que la USO de Cantabria  quería para sus filas.
En los Consejos Regionales de aquel entonces, era habitual el debate entre los dirigentes de USO reafirmando sus posiciones de “Autogestionarios y Socialistas” y la replica desde el colectivo independiente - representando por Fernando Cortines – que se empeñaba en recordarnos que “el sindicalismo no tenia porque ser ni socialista ni marxista, ni capitalista, solo de clase” argumentos, hoy perfectamente superados, que chocaban una y otra vez, que fueron resueltos por una comisión compuesta por USO, MOA y el Colectivo Independiente, demostrando que las diferencias estaban mas en las opiniones personales entre dirigentes, que entre los propios afiliados a las diversas organizaciones.
Un Consejo Regional celebrado el 8 Marzo de 1980, pudo elegir una ejecutiva regional de integración en la que todas las posiciones quedaron comprometidas, y que finalmente cerró el II Congreso Regional. Esta ejecutiva estuvo integrada por Juan José González Salas como Secretario General, Martín Mora, de Organización, Ladislao Pérez Acción Reivindicativa, José Vía de Formación, José María Mier Secretario de Sectores Específicos, José Luis Lastra de Economía, José Ramón Sobremazas Secretario de Acción Sindical, Domingo López García Información y Prensa, Clemente García Abad Secretario de Empleo, Fernando Cortines Alonso Secretario de Política - Sindical
El referente más importante – al menos para mi - del colectivo independiente fue José Luis Lastra, compañero muy comprometido con todas las responsabilidades que asumió, y quien hizo posible se salvaran muchos de los escollos que se abrieron por aquel entonces, su decisión personal de asumir el cargo de Secretario de Económica y Finanzas, durante tiempo, y en la Comisión de Garantías, ayudo mucho a ello. Pero es de justicia también el recordar, a otros compañeros de los “Independientes”  - que era como se les llamaba por aquel entonces – quienes haciendo muchas veces de tripas corazón, soportaron reproches innecesarios de quienes desde USO se consideraban en posesión de las esencias de la izquierda sindical, y que el tiempo en algunos casos demostraría mas bien todo lo contrario. Domingo López, José María Mier, Clemente García Abad, Iluminado Martínez, Fernando Cortines, entre otros, fueron de esos militantes comprometidos que hicieron mas grande el sindicato en afiliados y representación.
Seccion Sindical ASI-RBET-USO
Posteriormente vendrían otros sindicatos, con miras a estrategias vinculadas a las elecciones sindicales, en diversas empresas de nuestra región, como el Sindicato Independiente de Trabajadores de Aspla (SITA-USO) liderado por José Oyarbide, el Sindicato Independiente de Trabajadores de Bridgestone (SITB-USO),el Sindicato Independiente de Funcionarios de Cantabria (SIFCA-USO) y más recientemente el Sindicato Independiente de Trabajadores de Nissan, y la Asociación Sindical  Independiente Robert Bosch (ASI-RBET-USO) que nació como rechazo a la “doble escala salarial” firmada por los sindicatos mayoritarios en la empresa, la USO fue el vehículo que los trabajadores utilizaron para resolver -  incluso judicialmente - esta agresión salarial a los más jóvenes.

Sin duda la estrategia de abrir la USO a los colectivos independientes bajo mi opinión,  fue muy acertada y en buena medida inacabada. Todavía quedan colectivos al margen de la USO esperando que el sindicato sea generoso para con ellos, representando muy dignamente a funcionarios y trabajadores en general.

5 sept. 2015

El Biodiesel que nunca llego.

No hay dos sin tres, y ahora después de diez años de mala historia, será Gebiosa (General  de Biocarburantes SA)  la que se dispone a entrar en liquidación judicial formalmente, porque liquidada lo que se dice liquidada ya lo estaba desde el primer día que la antigua SIMSA de Pontejos , se puso en contacto con Sodercan para reconvertir su industria de envasado y molturación de aceite en una planta de biodiesel.
Una propuesta que tenía el valor añadido de su especialización en la manipulación de aceites, para explotar los vegetales crudos y usados para el biodiesel propuesta, que también fue recogida con alborozo por la política de aquel entonces que dirigía la coalición PRC- PSOE, y que no solo genero el entusiasmo de los trabajadores, sino que fue “vendida” ante la opinión publica, como industria de mucho futuro, para un producto que aventuraba enormes resultados económicos y de empleo, y cierta especialización para Santander y Torrelavega.
Fueron tiempos, para muchas fotos y discursos de éxito político, lo recuerdo muy bien porque yo estaba vinculado a la iniciativa a través de la representación sindical en el comité de empresa. Los trabajadores cargados de ilusión no dudaron en facilitar un expediente de regulación de empleo de mas de un año, mientras aparecían por la planta maquinaria de estreno y segunda mano, y cierta obra civil para su instalación.
Pero pronto empezó el desanimo, aquellas maquinas y los enormes depósitos no acabaron  nunca de ponerse en pie, los trabajadores con el ERE cumplido, y representantes sindicales, acudíamos a la empresa a preguntar por los plazos de ejecución, recibiendo siempre largas para un proyecto industrial bendecido por el gobierno regional y que inicialmente gozo también con la del gobierno central y ayuntamientos.
Luego llegarían las dudas de si los terrenos eran de titularidad de SIMSA, o si la Ley de Costas barrería la fuerte inversión del biodiesel en el momento mismo de que fuera entrar en vigor – por cierto una ley que de forma reiterada, sigue aplazando su entrada en vigor – dudas de legalidad que pronto llegarían también al Ayuntamiento de Marina de Cudello quien al negarse a conceder la licencia de obras cerraría cualquier posibilidad de futuro.
Por eso, ahora cuando la crónica de El Faradio anuncia la liquidación de Gebiosa, vuelvo a recordarme de aquellos tiempos de ilusión, donde caminaban juntos trabajadores, sindicatos, empresa, inversores, empresas especializadas y  Sodercan  - que de todo hubo - en la cual no solo se aportaban instalaciones y terrenos, sino importantes cantidades incluso por Sodercan que aportaba el diez por ciento del capital y todo ello para convertirla en una de las más importantes industrias de biocarburantes de Europa.  
En fin un tiempo pasado que mejor no recordar, pero que se une  a los más recientes fracasos industriales como GFB, Greyco, y Néstor Martin.