26 nov 2013

Para este viaje, no se necesitaban alforjas

Compañeros del metal de UGT y CCOO, para que tanta bronca y gasto jurídico, para que tanto remar, si al final reventados vais a morir en la orilla.

Dicen los sindicatos que este convenio, el de las Industrias Siderometalúrgicas de Cantabria firmado para cuatro años va garantizar la paz social, y se quedan tan tranquilos, como si el sector lo necesitase cuando saben perfectamente que lleva bastante años anestesiado por culpa de ellos, incluso  se atreven a justificar su firma, con una supuesta asamblea de trabajadores que lejos de ser participativa – como siempre – se ha hecho con nocturnidad y alevosía.

El convenio colectivo lleva congelado desde el 2012, congelación que ya ha provocado demasiados agravios a los trabajadores, porque, ¿cuantos de ellos han sido despedidos, cuantos han estado en expedientes de regulación de empleo? y cuales han sido los salarios que les han aplicado sin capacidad alguna para cobrar sus atrasos y/o derechos económicos del 2012.

Paz social y subidas moderadas, para un sector el del metal  que como en otros, tiene empresas con dificultades y otras ganado dinero, en ambos casos con salarios bloqueados y lo que es peor, trabajadores convencidos de que mejor callar que reivindicar sus derechos.

Y ahora, después de que la justicia ya se ha pronunciado dando la razón a lo pactado en el convenio van los sindicatos y congelan los salarios en 2013 y 2014 y no conforme con ello, hipotecan los dos siguientes 2015 (0,5%) y 2016 (0,8%) con subidas ridículas uniéndose a los de la varita mágica que auguran las cosas de la crisis, unas subidas que por otra parte, contrastan con las posiciones de sus propios sindicatos que están anunciando cambios de estrategia para instar subidas salariales que ayuden a activar el consumo en España.


Al final una moderación que deja en desamparo una vez más a 27.000 trabajadores muchos de ellos en empresas que están en condiciones de aplicar subidas y revisiones salariales sin ningún problema. Esta claro que para este viaje no se necesitaban alforjas.

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