22 jun. 2010

A la caza del sindicalista

Desde hace algún tiempo no hay tertulia, prensa, comentario político que se precie y demás utensilios propagandísticos, que no hablen del sindicalismo, su futuro y sobretodo de los sindicalistas, esos personajes extraños que andan y ejercen ajenos a la realidad que se respira en la sociedad, sindicalistas que solo piensan en poner dificultades al gobierno, empresarios y a los libres pensadores de la economía – incluidos banqueros – quienes tienen exclusividad y derecho de gula para resolver, nuestras muchas carencias y con ello la crisis, palabra maldita que lo justifica casi todo.
Y la verdad es que me enfada bastante, porque yo soy uno de ellos, un sindicalista que desde hace años me siento comprometido con los que lo pasan mal, con los que su salario mal llega al final del mes, con los que tienen que mirar “su espalda·” porque su empresa está a punto de cerrar o reducir plantilla, por los que están enfermos de depresión, y con ellos su familia, al estar en el paro, a la espera de que el INEM les proporcione un puesto de trabajo, que nunca llega, o les meta en su cartilla una ayuda económica que de ninguna manera resuelve su grave problema familiar, con esos son los que viven los sindicalistas de verdad.
Por eso me enfado, porque esas plumas de oro, que en muchos casos escriben al dictado del interés político, no paran de recordar el gasto de los liberados, las ayudas económicas que perciben los sindicatos, la falta de tensión reivindicativa – eso si cuando les interesa – , la critica a su decimonónica ideológica, vamos una critica que no deja títere con cabeza y que en el fondo solo esconde unas ganas locas de que desaparezcan los sindicatos y con ello la protección a los trabajadores.
Pues va a ser que no, los sindicatos y los sindicalistas somos necesarios para la “Clase Trabajadora” y estamos perfectamente reconocidos por nuestros compañeros y legitimados para tomar decisiones en su nombre, incluso para convocar la huelga general, porque esa es la única salida que le queda a los trabajadores cuando son agredidos sus derechos laborales, de forma tan rotunda como la actual.
Permítanme este pequeño, si quieren desahogo, pero no me parece justo que se haya abierto la veda a la caza del sindicalista, somos muchos los compañeros que día tras día nos enfrentamos a los problemas “de verdad” de los trabajadores, y que poco , o nada tienen que ver con los debates y demás florituras políticas de la economía, por lo tanto un poco de respeto para los sindicalistas y sus organizaciones.

1 comentario:

  1. y que quereis que os hagamos un monumento...???...porque..???
    POR CHORIZOS
    POR HABEROS HECHO RICOS A CUENTA DE LOS OBREROS
    POR TENER LOS BRAZOS CRUZADOS DURANTE AÑOS
    POR LOS LIBERADOS
    POR VER COMO SE OS LLENABA LA BOCA HABLANDO DE LA BUENA SINTONIA DE ZP
    POR LLAMAR FACHAS A LOS QUE NO PENSABAN COMO VOSOTROS
    Y AHORA QUE QUEREIS.....???
    AQUI CADA PALO QUE AGUANTE SU VELA Y A VOSOTROS SE OS ACABO EL CHOLLO.
    TIMADORES...

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