USO Cantabria ¿Aplazar el Congreso para resolver la crisis o para ganar tiempo?

 

La falta de argumentos para retrasar el X Congreso Regional aumenta las dudas sobre la democracia interna y el futuro del sindicato.

La Comisión Ejecutiva Regional de Cantabria pretende que el Consejo Regional solicite al Consejo Confederal el aplazamiento del X Congreso Regional de USO Cantabria. Una iniciativa que, lejos de aclarar la situación de la organización, abre nuevos interrogantes, ¿por qué se quiere aplazar el Congreso, qué razones lo justifican y cuándo se pretende celebrar?

La propuesta parte de la Federación de Servicios de USO Cantabria, que solicita incluir en el orden del día del próximo Consejo Regional el debate y la aprobación, si procede, de dicha petición, al amparo del artículo 24.4 de los Estatutos Confederales.

Sin embargo, el escrito no concreta las circunstancias que justificarían el aplazamiento, no propone una fecha alternativa ni establece un calendario que garantice a la afiliación el ejercicio de sus derechos democráticos.

No basta con invocar un artículo de los estatutos, hay que explicar por qué se pretende aplazar el Congreso y qué razones justifican una decisión de semejante trascendencia. El artículo 24.4 citado regula determinadas autorizaciones relativas al registro de estatutos por razones normativas o de motivación excepcional, así como las competencias para concederlas.

Por ello, resulta necesario aclarar cuál es el fundamento estatutario concreto para aplicar este precepto al aplazamiento de un Congreso Regional. La afiliación tiene derecho a conocer las razones jurídicas y organizativas que sustentan la iniciativa, así como las garantías previstas para evitar que el aplazamiento se convierta en una suspensión indefinida.

El Consejo Regional no debería adoptar una decisión de esta importancia sin una motivación suficiente, de lo contrario, corre el riesgo de limitarse a respaldar una propuesta cuyas razones no se han explicado.

La petición llega en plena crisis de USO Cantabria, marcada por la situación de la Ejecutiva Federal de Industria – actualmente suspendida - la expulsión de su secretario general y el despido de Sheila, trabajadora y asesora de la Federación y miembro de su ejecutiva. A estos acontecimientos se suma la denuncia presentada ante la Ejecutiva Confederal por presuntas deficiencias en la democracia interna y la controversia sobre la reclamación del libro mayor de la contabilidad regional.

Son cuestiones que afectan a la confianza de la afiliación, al funcionamiento de las estructuras sindicales y a la credibilidad de una organización que debe defender la transparencia y los derechos democráticos también dentro de sus propias filas.

En este contexto, solicitar el aplazamiento del Congreso sin explicar sus motivos alimenta la sospecha de que se pretende ganar tiempo en lugar de afrontar los problemas de fondo.

Existe preocupación por la posibilidad de que el retraso permita esperar a que se resuelvan las sanciones impuestas a la Federación de Industria, mayoritaria en Cantabria, o a que se debiliten las posiciones críticas con la actual dirección.

Si existen razones organizativas excepcionales, deben exponerse, si hay impedimentos para celebrar el Congreso en la fecha prevista, deben concretarse y acompañarse de un calendario verificable.

La responsabilidad también corresponde a la Ejecutiva Confederal, que debe aclarar qué actuaciones está llevando a cabo ante los conflictos planteados y qué respuesta ha dado a las denuncias y reclamaciones pendientes.

Una organización sindical necesita procedimientos transparentes, mecanismos de control y cauces efectivos de participación. Cuando surgen conflictos de esta magnitud, no basta con dejar pasar el tiempo ni con aplazar decisiones sin explicar sus consecuencias.

La Federación de Industria tiene un peso importante en Cantabria, tanto por su afiliación como por su representación en comités de empresa y entre los delegados de personal. Una crisis prolongada puede tener repercusiones organizativas, económicas y representativas para el conjunto del sindicato.

La pérdida de confianza puede traducirse también en una pérdida de afiliación, quienes sostienen diariamente la actividad sindical en los centros de trabajo merecen respuestas, no silencios ni decisiones carentes de justificación conocida.

El X Congreso Regional debe servir para debatir, rendir cuentas, elegir representantes y decidir el futuro de USO Cantabria, cualquier aplazamiento debe estar debidamente justificado, contar con el respaldo estatutario correspondiente y respetar las garantías democráticas. La democracia interna no puede quedar subordinada a la conveniencia de ninguna dirección, ni la transparencia puede aplazarse indefinidamente.


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