13 ene 2026

Santander 2026: promesas en conserva

 

El pasado 7 de enero, la alcaldesa de Santander, Gema Igual, decidió que dos páginas de El Diario Montañés eran el espacio adecuado para recordar a la ciudadanía todo lo que, supuestamente, piensa hacer… algún día. A mitad de mandato, eso sí. Un detalle menor.

El ejercicio fue el de siempre: mezclar proyectos locales con iniciativas regionales y estatales, agitarlo todo bien y presentarlo como gestión propia. Así, aparecieron en el mismo saco el Reina Sofía–Archivo Lafuente, el Faro de Santander del Banco de Santander o el Parque Científico, como si el presupuesto municipal hubiera pagado algo más que licencias y trámites administrativos.

También hubo sitio para las obras “eternas”: Gamazo, Puerto Chico, la Horadada, REMA… esas que se anuncian en bucle porque nunca terminan de llegar. Obras necesarias, sin duda, pero tan aplazadas que ya forman parte del paisaje electoral.

No faltaron las promesas imprecisas: el PGOU, el recinto ferial con fecha aplazada a 2027, Mataleñas y su conflicto permanente con los vecinos de Cueto, viviendas sociales en El Alisal, la integración ferroviaria, el Racing y, como novedad, un aparcamiento disuasorio en la S-20 del que no se sabe nada, salvo que queda muy bien en un titular.

En resumen, un catálogo de promesas en conserva, recicladas legislatura tras legislatura, que sirven más para llenar páginas de prensa que para transformar la ciudad. A mitad de mandato, la alcaldesa no presentó un balance de gestión, sino un avance de campaña. Otra vez.

9 ene 2026

La modernización del SMTU no puede hacerse sin sus trabajadores

Nacho Goñi Delegado
Sindical
USO - SMTU

El Ayuntamiento de Santander ha iniciado recientemente la licitación de un nuevo contrato administrativo ligado al Servicio Municipal de Transportes Urbanos (SMTU). No estamos ante una simple renovación técnica o la compra de vehículos, sino ante un proceso que supone un cambio profundo en el modelo de gestión del transporte público en la ciudad, con efectos directos sobre su organización, control y futuro.

Este proceso se está desarrollando en un contexto inaceptable desde el punto de vista laboral y democrático: mientras se adoptan decisiones estratégicas que afectan al SMTU, sus trabajadores siguen excluidos de la Mesa General de Asuntos Comunes del Ayuntamiento, el órgano donde se negocian las condiciones generales del personal municipal.

Ante esta situación, USO ha sido el único sindicato que ha alzado la voz, tanto pública como judicialmente, para exigir la presencia de los trabajadores del SMTU en dicha Mesa. No existe justificación legal para esta exclusión. El SMTU es un servicio municipal, de naturaleza pública, y su plantilla no puede ser tratada como personal de segunda ni quedar al margen de los espacios donde se decide su futuro laboral.

La gravedad de esta situación aumenta cuando, de forma paralela, se impulsan movimientos orientados a un posible cambio del modelo de gestión del SMTU hacia una empresa pública. USO ha advertido desde el primer momento que cualquier modificación jurídica o estructural tiene consecuencias directas sobre los derechos laborales, la negociación colectiva, la estabilidad en el empleo y el control público del servicio.

El silencio del resto de organizaciones sindicales contrasta con la postura firme de USO, que defiende que no se puede transformar un servicio público esencial sin contar con su plantilla, ni avanzar en cambios estructurales mientras se mantiene a los trabajadores fuera de los órganos generales de negociación.

Procesos similares ya se están dando en otras ciudades, como Burgos, lo que evidencia una tendencia preocupante: reorganizar la movilidad urbana desde los despachos y los contratos, reduciendo la participación real de las plantillas y debilitando la negociación colectiva.

Desde USO lo decimos con claridad: no puede hablarse de modernización, eficiencia ni control público mientras se excluye a los trabajadores del SMTU, se impulsan cambios de modelo sin diálogo y se ignora a la representación sindical.

La defensa del transporte público es inseparable de la defensa de quienes lo hacen posible cada día. No habrá una movilidad moderna y sostenible sin participación, derechos laborales y negociación real. Y hoy por hoy, en Santander, solo USO está exigiendo esto de forma clara y pública.

Seccion Sindical USO - SMTU
 

27 dic 2025

Sin diálogo no hay presupuesto para Cantabria, y sin presupuesto pierde la ciudadanía

 

Confío en que UGT y CCOO, que el pasado mes de noviembre dieron su visto bueno a la propuesta de presupuesto regional para 2026, hayan reconsiderado su posición tras la prórroga aprobada. Las organizaciones sindicales no deberían guardar silencio ante una decisión que no es neutra ni técnica, sino profundamente política y con consecuencias claras para la clase trabajadora y la ciudadanía.

La falta de un nuevo presupuesto no responde a una imposibilidad económica, sino a la ausencia de diálogo y negociación por parte del Gobierno regional. Prorrogar las cuentas supone renunciar al debate democrático sobre las prioridades reales de Cantabria en un contexto social y económico que ha cambiado.

Un presupuesto prorrogado congela políticas públicas, frena inversiones y limita el refuerzo de servicios esenciales como sanidad, educación, dependencia, vivienda y empleo público, justo cuando el coste de la vida aumenta y las necesidades sociales se agravan.

Esta situación perjudica a los trabajadores, debilita los servicios públicos, frena la economía regional y dificulta el desarrollo de políticas sociales necesarias. Además, empobrece el debate democrático, ya que el presupuesto es la principal herramienta para definir un proyecto de gobierno.

Es por eso por lo que desde el ámbito sindical la denuncia de esta parálisis no puede justificarse en nombre de la estabilidad. El diálogo es una obligación democrática. Cantabria necesita un presupuesto actualizado, negociado y socialmente responsable, porque al final prorrogar las cuentas siempre supone prorrogar los problemas.



24 dic 2025

Cuando el brindis se rompe: el malestar laboral irrumpe en la Navidad municipal

 

Lo sucedido durante la copa de Navidad del pasado 23 de diciembre, organizada como cada año por la alcaldesa de Santander, no puede despacharse como una simple anécdota incómoda ni como una falta aislada de cortesía institucional. Lo ocurrido no habla de modales: habla de conflicto laboral.

El abandono del acto durante el discurso de Gema Igual por parte de personal funcionario, convocado por las organizaciones sindicales, fue ante todo un síntoma. Y los síntomas no se corrigen con reproches sobre el momento o el lugar, sino abordando la causa que los provoca.

El incumplimiento reiterado de acuerdos firmados hace tiempo —especialmente los que afectan a la Policía Local y a otros colectivos municipales— ha sido la gota que ha colmado el vaso. No se trata de un desacuerdo puntual, sino de una acumulación de compromisos incumplidos y de una paciencia agotada.

Los actos navideños en la administración se presentan habitualmente como espacios de reconocimiento, concordia y balance de fin de año. Pero cuando una parte significativa de la plantilla decide levantarse y marcharse, el mensaje es inequívoco: la brecha entre el discurso institucional y la realidad laboral resulta ya insostenible. El silencio forzado ha dado paso a un gesto colectivo y visible.

Resulta cómodo calificar lo ocurrido como una protesta inapropiada o como una instrumentalización de un acto institucional. Esa lectura, sin embargo, evita deliberadamente el fondo del problema. Nadie boicotea un acto simbólico por capricho. Antes se han recorrido —sin éxito— los cauces de negociación, o se han encontrado cerrados de facto. El conflicto no nace en la copa de Navidad; simplemente se hace evidente allí.

La autoridad institucional no se impone reclamando respeto en abstracto, sino cumpliendo acuerdos, negociando de buena fe y escuchando a quienes sostienen día a día los servicios públicos. Cuando las decisiones se perciben como unilaterales, las reivindicaciones se cronifican y el diálogo se reduce a un trámite, el conflicto acaba encontrando su escenario, por incómodo que resulte.

El boicot incomoda, sin duda. Pero debería incomodar más que se normalice una gestión municipal alejada de su plantilla. Si la respuesta se limita a criticar las formas sin revisar el fondo, los brindis seguirán siendo vacíos y el malestar, permanente.

Quizá la verdadera falta de espíritu navideño no fue levantarse durante un discurso, sino permitir que se llegara a ese punto sin haber escuchado antes a quienes llevan demasiado tiempo esperando respuestas.

20 dic 2025

Cuando el tango abre una última puerta: retrato de un hombre en “escala emocional"

El largometraje del director francés Stéphane Brizé, - No estoy hecho para ser amado - galardonado con el Premio del Círculo de Escritores Cinematográficos en el Festival de San Sebastián de 2005, retrata la vida de un secretario judicial cincuentón cuya existencia deja mucho que desear. Jean-Claude carga con un padre gruñón que jamás le mostró afecto, un matrimonio que terminó en divorcio y un hijo treintañero que le teme más de lo que le entiende. En un intento de escapar de tanta desolación, decide apuntarse a una escuela de tango.

Lo que podría parecer una distracción más se convierte en un punto de inflexión. Allí conoce a Françoise, veinte años menor que él y a las puertas de una boda que su alma marchita no consigue celebrar. Ambos, heridos a su manera, descubren en el abrazo del tango un respiro que no sabían que necesitaban.

Brizé explica que la película nació del deseo de observar a un hombre incapaz de expresar o recibir emociones en un momento de profunda fragilidad. A sus cincuenta años, Jean-Claude intuye que tal vez esté ante su última oportunidad de construir algo afectivo, aunque no tenga idea de cómo abrir su corazón. Esa vulnerabilidad, donde todo parece posible, lo deja expuesto a sensaciones que nunca aprendió a manejar.

El director eligió el tango como eje porque, según afirma, quería que su protagonista se enfrentara a algo que lo desestabilizara y emocionara sin comprender del todo por qué. Para él, el tango es sensual sin resultar amenazante para alguien que no se siente cómodo ni con su cuerpo ni con sus emociones. Además, su melancolía encaja de forma natural con la personalidad de Jean-Claude y con el universo creativo de Brizé.

Los tangos de Carlos Di Sarli y Horacio Salgán envuelven esta magnífica película, que vuelve a demostrar que el baile, y en especial el tango, puede ser una auténtica terapia contra la soledad. Compartir la danza y los instantes luminosos que ofrece vale infinitamente más que resignarse a la supuesta “pérdida de tiempo”.

14 dic 2025

Paula Fernández Viaña y el pulso interno que pone a prueba al PRC

 

Mal que les pese a algunos alcaldes y a otros dirigentes del PRC, Paula Fernández Viaña ganó las primarias con el 65,3 % de los votos, convirtiéndose en la candidata oficial del partido para las elecciones regionales de 2027 y llamada a suceder al líder histórico, Miguel Ángel Revilla. Si el PRC no quiere recorrer la misma senda que el Partido Popular —sustituyendo a Casado por Feijóo de forma abrupta y poco edificante— el partido, todo el regionalismo cántabro, debería cerrar filas en torno a su candidata.

El pasado mes de octubre, el Comité Ejecutivo aprobó cinco condiciones en relación con unos presupuestos “viables y sin coste económico” que el Gobierno del PP debía aceptar como punto de partida para negociar el Presupuesto de 2026. Sin embargo, la estrategia de María José Sáenz de Buruaga parecía perfectamente definida: plantear un pulso político —quién sabe si con la complicidad de algunos alcaldes regionalistas— para forzar el repliegue de la candidata oficial del PRC.

De poco sirvieron las escasas reuniones mantenidas. El PP tenía claro su relato, dirigido especialmente a los alcaldes regionalistas: que el PRC “nunca tuvo voluntad de apoyar el presupuesto” y que todo había sido “puro teatro”. Una posición que evidenció un desencuentro político deliberado.

Como era previsible, la respuesta no se ha hecho esperar. Un reducido grupo de alcaldes regionalistas, encabezados por el histórico Francisco Asón, ya amenaza con abandonar el partido si Paula no “dobla la cerviz”, modifica la estrategia aprobada por la Ejecutiva Regional y firma el presupuesto autonómico, incluso incumpliendo los acuerdos adoptados por el propio partido apenas un mes antes.

Parece no importar que Paula haya defendido recientemente en el Congreso Nacional a las enfermeras y fisioterapeutas, que haya criticado al Gobierno central y autonómico por el retraso de los nuevos trenes de cercanías, o que se haya posicionado con claridad en defensa de las prioridades regionales - sanidad, servicios públicos e inversiones - frente a otros partidos centrados exclusivamente en agendas nacionales.

Por lo visto, ahora lo que toca es “apañar” un año más el presupuesto regional, aunque ello suponga la humillación de la estrategia del partido, que durante meses ha ejercido una oposición responsable al Gobierno de Buruaga, planteando alternativas a corto y medio plazo con la vista puesta en las próximas elecciones.

Soy de los que piensan que el relevo de Revilla por Paula proyectará una combinación de continuidad y renovación que puede consolidar, e incluso ampliar, la base electoral del PRC en Cantabria. Paula tiene la capacidad de conectar con un electorado más joven y, desde una posición de centro y regionalista, atraer a votantes desencantados tanto del PP como del PSOE, partidos que hoy solo parecen ofrecer confrontación permanente y barro político.

11 dic 2025

La vieja herida urbanística del Sardinero: memoria de un pelotazo que vuelve a escena

Hay historias urbanísticas que, por más años que pasen, siguen proyectando su sombra sobre la ciudad. La operación que transformó los antiguos Campos de Sport del Sardinero en el actual Parque de Mesones es una de ellas. Hoy reaparece con fuerza, justo cuando se vuelve a hablar de remodelar el estadio del Racing y de redefinir todo su entorno.

Conviene agradecer a la periodista Olga Agüero, de Diario.es, que haya recuperado un episodio que muchos prefieren olvidar. Su reportaje recuerda cómo, hace cuatro décadas, el Ayuntamiento compró el viejo campo para derribarlo y crear un parque que compensara el exceso de edificabilidad de Feygon, auténtico beneficiario de una maniobra que, vista en perspectiva, encaja en todas las definiciones de “pelotazo urbanístico”.

Detrás de aquella operación hubo acuerdos políticos transversales, silencios cómplices y decisiones que transformaron un solar deportivo en un terreno urbanizable. Un embargo pactado permitió adquirir el Racing a precio de saldo, remodelarlo y, finalmente, demolerlo para justificar unas zonas verdes que no respondían a una demanda ciudadana, sino a una necesidad administrativa: regularizar un exceso de volumetría ya consumado.

Quizá por eso no sorprende la inquietud de la actual corporación municipal ante el nuevo proyecto para el estadio. La posible ampliación edificatoria y la explotación futura de los locales comerciales previstos despiertan un déjà vu inevitable. En Santander conocemos bien cómo empiezan estas historias… y cómo suelen terminar.

El futuro del Sardinero está aún por decidir, pero recordar lo que ya ocurrió no es un ejercicio de nostalgia: es una obligación democrática. Reportajes como el de Olga Agüero son necesarios porque devuelven a la memoria colectiva episodios que no deben repetirse. La ciudad tiene cicatrices —los Campos de Sport, el Río de la Pila, el Teatro Pereda— y solo se curan reconociéndolas, no ocultándolas.

Santander no puede permitirse otro capítulo de improvisación interesada. Esta vez, la transparencia debe ser tan sólida como los cimientos que se proyecten sobre ese suelo. Sólo así la ciudad aprenderá, de una vez por todas, a cerrar sus viejas heridas.