29 jun. 2015

Apartado 2º.- Haciendo memoria “Así empezó todo”, Democracia, libertad deseada

El camino que abrió la democracia en el movimiento sindical no estuvo exento de dificultades, los debates, que muchas veces parecían surgir de la nada, fueron el territorio para el aprendizaje de una cultura política y asociativa que hasta entonces no había tenido espacio alguno, debates interminables e inútiles en demasiadas ocasiones, centrados en los procedimientos – qué hacer y cómo – que nos hacían perder la perspectiva de lo importante e inmediato
En esta tarea fue importantísimo saber que estábamos acompañados por personas de contrastada valía y que lo habían dado todo por esa libertad que empezábamos a disfrutar. Ellos, nos mostraron el camino limpio de la democracia y la participación, a quienes no teníamos en aquel instante más bagaje que nuestra ilusión por acompañarles.

Lideres reconocidos por sus vecinos, que habían estado en la pelea diaria, y que no estaban en el escaparate político regional, trabajadores que habían sabido enfrentarse a situaciones extremas siendo conscientes de lo que les podía pasar, líderes que impartían formación política, desde el ejemplo personal, los que con motivo de la huelga se ponían al frente, los que contaban que no había que vivir de rodillas, e hicieron de la militancia social su compromiso en muchos casos cristiano.  

Hacer una relación sería bastante injusta para muchas personas que desde el movimiento obrero potenciaron importantes movilizaciones y huelgas, en Maliaño, Torrelavega, Reinosa, Los Corrales de Buelna, Santander, en todas ellas hubo compañeros que en muchos casos sacrificaron su empleo y con ello el bienestar de su familia, que fueron detenidos, maltratados y juzgados por el Tribunal de Orden Publico, a ellos me estoy refiriendo, entregados y ejemplo para quienes tuvimos el gusto de sucederles.


Mi camino, estoy convencido ya estaba marcado hacia el sindicalismo, de una familia de izquierdas capitaneada por mi padre Rufino, no se podía esperar otra cosa.

Quizá de toda la familia yo fui el mas “rebelde” por llamarlo de alguna forma, al que le dio por la militancia social más activa. Mis convenciones cristianas, el conocimiento con detalle de la realidad social, la apertura asociativa que a todos los niveles se abría en España, la estrenada cultura política agrupada en los partidos y en el voto libre y secreto, pero sobretodo, el nuevo espacio sindical, vertebrado por las organizaciones sindicales clandestinas sin duda, ayudaron a ello.

Todo esto no podía sino llevarme al sindicalismo, a ser un sindicalista vocacional, no  un sindicalista de nuevo cuño, de estos que hacen de su actividad una profesión exclusivamente sin el menor escrúpulo de pactar, y en muchos casos vender de forma exagerada derechos de los trabajadores a cambio de nada.

Permitirme este momento que reivindique al sindicalista, y hacerlo ahora que esta bajo mínimos su crédito social, ser sindicalista nunca fue fácil y mucho menos por el tiempo al que me estoy refiriendo, éramos militantes al servicio de una causa y a ella entregábamos todo incluso en bienestar de nuestras familias, por eso me da mucha rabia cuando se generaliza en todos los sindicatos y sindicalistas los malos ejemplos, de los malos sindicalistas por llamarlos de alguna forma.

Es imposible ser sindicalista hoy, igual que ayer, si no tienes un componente de moralidad y de capacidad de servicio  a favor de los trabajadores perfectamente contrastado y reconocido por ellos, de poco sirve ser muy eficaz en la gestión, sino lo acompañas de compromiso social, pero de compromiso social para con el mas débil, para con el que mas te necesita.

Hoy la inmensa mayoría de los sindicalistas no ven más allá del convenio colectivo de su empresa, la solidaridad, la concepción de clase trabajadora, la defensa de los derechos sociales frente a las agresiones y no solo del empresariado, sino también de las administraciones, la lucha por la manipulación de la libertad, evitando el confinamiento de la democracia al ejercicio del voto periódico, entre otras muchas cosas, les suena muy lejano.

Por eso me permito reivindicar al sindicalista, y hacerlo sin añoranza alguna, soy consciente que encontrar a un sindicalista de verdad, no es tarea fácil, a los sindicatos les cuesta mucho encontrar compañeros que les apasione la militancia, pero cuando encuentras algún joven que apuesta por ello, lo primero expresarle estos valores, y segundo convencerle que gracias a ellos se puede convertir en “líder” de quien poderse fiar.


Y todo esto ocurría a mediados de los años setenta, en los que Cantabria, sentía la crisis industrial que de forma generalizada afectaba a España, la dependencia directa de nuestra economía de las fluctuaciones nacionales, golpeaba de forma directa en nuestra región. Más de cuatrocientas empresas se veían afectadas por cierres o procesos de reconversión industrial que al final provocaron la pérdida de más de catorce mil puestos de trabajo.

Por aquel entonces la palabra mágica para los sindicatos en todas sus movilizaciones era ZUR, Zona de Urgente Reindustrialización, con ellas, el gobierno central intentaba recuperar el sector industrial destruido, con importantes inversiones. Cantabria, no tuvo la suerte de ser considerada una de ellas, y ello a pesar de las fuertes movilizaciones que se llevaron a cabo por los sindicatos, unos más que otros, porque hay que recordar, entonces gobernaban los socialistas, y la UGT tenía algunas contradicciones entre apoyar la movilización o callar para no agredir a su gobierno hermano.

Empresas como Nueva Montaña Quijano, Femsa, Astilleros de Santander, Corcho, Standard Eléctrica, entre otras fueron testigos de esta situación, sobre ellas se cebo la crisis, perdiendo muchos puestos de trabajo y recortando salarios entre otros derechos laborales.

Que Cantabria era merecedora de una ZUR no cabe ninguna duda, basta comparar la situación de la industria actual y establecer cierta comparación – salvando las distancias - con la que tenia nuestra región, entre los años 1975 y 1985, para comprobar la pérdida de un sector industrial que siempre la caracterizo.

En estas movilizaciones participaba la recién estrenada USO, principalmente compañeros de Torrelavega, que veían en sus empresas con mayor crudeza la reconversión industrial, de Sniace, Firestone, Solvay, Talleres Obregón, Montajes Basauri, Landaluce, entre otras, que recortaron plantilla o se cerraron, mientras que el gobierno central lo mas que otorgo a Cantabria fue una pobre Zona de Preferente Localización Industrial para el sector agroalimentario, y alguna que otra ayuda económica que de forma generalizada se otorgaban en España, a sectores como el siderúrgico, la gama blanca, la construcción naval, ayudas que en la mayoría de los casos sirvieron para pagar despidos no para crear puestos de trabajo alternativos. Eran años de confrontación con el gobierno central que en el caso de la comarca del Besaya, se cebo también cerrado las clínicas privadas de El Carmen, Cruz Roja y la Clínica Alba.

24 jun. 2015

El Gobierno Regional que viene

No lo va a tener fácil el próximo gobierno regional,  son muchos los ciudadanos de Cantabria que hemos apostado por el PRC y PSOE convencidos de la necesidad de un cambio radical en la gestión, en la forma de llevarla a cabo y por supuesto en las prioridades políticas que deberán poner al ciudadano y especialmente al más necesitado en primer lugar.
 
Con la presencia de Podemos y Ciudadanos en el Parlamento de Cantabria, la política de los próximos años, sin duda va a tener cambios importantes, al menos es lo que parece a la luz de las propuestas y compromisos electorales que de forma muy clara y con poca capacidad de flexibilizar, están haciendo, si quieren seguir contando con el voto.
 
Medidas dirigidas a la emergencia ciudadana, a solucionar los desahucios de las familias y su reubicación en viviendas sociales, la aplicación de la  Dependencia sin recortes  asfixiantes,  contra la desigualdad, o reformas en la política tributaria entre otras, son propuestas que estos nuevos partidos están pactado en distintas comunidades autónomas y que me imaginó abran sido incluidas en su hacer dentro de la política regional, propuestas a las que sólo le caben poner plazos para su ejecución.
 
Miguel Ángel Revilla, ha dicho que le dedicará poco tiempo hablar de la herencia recibida, me imaginó querrá demostrar a Ignacio Diego que se puede gobernar, sin tener que ampararse en la gestión anterior,  y puede que no le falte la razón, pero han pasado demasiadas cosas, se han tomado muchas decisiones por el gobierno de los populares que han golpeado muy duro a los cántabros, y esto no debe dejarse como algo circunstancial, los ciudadanos deben conocer con detalle el porqué de tanto desamparo social, porque han hecho dejación en favor de la política nacional a la hora de tomar las decisiones, porque se ha actuado al dictado de políticas europeas sin el más mínimo esfuerzo por resolver primero las necesidades de los cántabro.
 
La ttransparencia y el buen gobierno, son dos compromisos políticos que hoy se hacen más necesarios que nunca, aunque en democracia, deberían estar más que consolidados, y no tener que reivindicarlos como algo novedoso, pero, ahora toca hablar de ello y de  los gobiernos anteriores del partido popular en Cantabria y en España,  a pesar de que con ello se le pueda acusar al nuevo gobierno regional de actuar en torno a la herencia recibida. Hablar de ello para inmediatamente hacer lo importante gobernar para todos, con ideas nuevas contrastadas también con la representación social, pero sobretodo estando muy atentos a lo que la ciudadanía demanda, y no como hasta ahora de espaldas a sus necesidades.
 
Hablar y hacer en torno al desempleo, política energética, control de gasto público, sanidad, urbanismo, educación, colaborar con los municipios, impulsar la política  industrial, de turismo, agraria, o de vivienda entre otras muchas , es la gestión propia de los gobiernos, para ello se someten cada cuatro años al refrendo de los votantes, pero lo importante es que los ciudadanos estén atendidos cuando la necesidad, la falta de trabajo o la desesperación aprietan como está ocurriendo ahora por la crisis, o por cualquier otra causa.
 
Por eso el nuevo gobierno regional ha levantado tanta expectativa, sus llamadas publicas a gobernar de otra forma, son la respuesta más directa de sus dirigentes Miguel Ángel Revilla y Eva Díaz Tezanos, que no solo asumen los compromisos de su reciente campaña, sino la gestión de su gobierno anterior del 2007 que avanzo mucho en política social, recuperarla, incluso mejorarla es lo que los cántabros hemos votado en estos momentos, de ay la dificultad, y el riesgo que supone no cumplir para el futuro reciente. Destapar las sinvergüencerías y la corrupción también deberían ser compromisos del nuevo gobierno, los ciudadanos de Cantabria, estamos abochornados por la cantidad de políticos corruptos que se pasean por toda la geografía nacional, ellos no merecen compasión alguna, sino el desprecio de todos y el peso de la justicia para que devuelvan todo lo que han robado y abandonen para siempre la vida política.
 
Y si los ciudadanos están atentos al nuevo gobierno, no lo están menos las organizaciones sindicales y sociales de todo tipo, abandonadas por el partido popular,  y obligadas a la movilización como respuesta a los recortes sociales y al cierre de empresas, que nos han llevado a tasas de desempleo y abandono social desconocido, por eso, sea bienvenida la recuperación al dialogo social con todos y para todo, porque solo abriendo espacios de representación como el Consejo Económico y Social, la dirección regional de la mujer la política de relaciones con las organizaciones no gubernamentales, entre otras, será la mejor prueba de que el gobierno que llega ha entendido el mensaje de las urnas.

22 jun. 2015

Apartado 1º.- Haciendo memoria “Así empezó todo”. De la escuela al trabajo


Ese era el tránsito de los jóvenes, que como yo, con catorce años, terminábamos los estudios primarios, en los años sesenta, jóvenes, que alcanzaban la mayoría de edad para el trabajo, pero que no dejaban de ser niños para muchas otras cosas, jóvenes que aprendíamos en la calle, en los barrios, acompañados de otros niños, sin apenas referentes sociales donde mirar, con una formación escasa y sujeta a los avatares de un contexto socio económico de mucha necesidad y falto de casi todo.

Esa era la sociedad de aquel entonces, donde unos pocos lo tenían todo, donde la universidad era una realidad totalmente ajena para los hijos de los trabajadores, una sociedad que desde la misma escuela  ya te educaba para que asumieras la diferencia de clases como algo natural, donde unos pocos estaban tocados para la gloria y otros muchos para la incertidumbre del futuro, donde planificar aunque fuera mínimo ese futuro no dejaba de ser una utopía, en fin, una sociedad marcada por el color gris.

 Era el final de un tiempo, donde la escuela te facilitaba a media mañana un vaso de leche en polvo y por la tarde una trozo de queso para la merienda - me imagino que con ello, la administración pensaría, que ayudaba a paliar en algo la mal nutrición de los niños - un tiempo donde para ver la televisión tenias que ir a la tasca del barrio, donde las madres hacían milagros para llenar el puchero, un tiempo que no podía durar más, por mucho que se empeñaran los amigos de la dictadura.

En ese contexto recuerdo mi transito de la escuela al trabajo, un tránsito en positivo, sin trauma alguno, había terminado los estudios primarios en las “Escuelas Verdes” de José María Pereda, y tocaba firmar mi primer contrato laboral. Fue en Metemosa, un pequeño taller de electricidad y radio en la calle  Martillo - donde ahora está la Sala de Exposiciones de la Fundación Botín – donde me estrene como aprendiz de un oficio que me ocupo unos quince años.

Este trabajo me lo facilito el sacerdote Don Antonio Aldasoro, siempre dispuesto a echar una mano, el, mejor que nadie, sabia de las muchas necesidades de las familias del barrio. Recuerdo que  me dio una nota a modo de recomendación para que me presentara ante el dueño de la empresa, sin duda, cuando me contrató ni se imaginaba  los quebraderos de cabeza que le iba a dar por causas sindicales, al final acabo despidiéndome en el año 1976, para entonces yo ya estaba en la USO,  plenamente vinculado al movimiento obrero.

Recuerdo que cuando me despidieron del trabajo la primera vez, el juez pregunto después de una larga intervención del abogado de la empresa “lo que yo había hecho”, no entendía como me podían despedir sin razones que lo justificaran, tampoco eran necesarias, como ahora, bastaba poner un puñado de pesetas en la indemnización y a la calle. Al cabo de algún tiempo me entere que me había seguido la policía, en un viaje sindical a  Asturias, y que dicho viaje, había motivado el despido.

Eran tiempos donde la policía jugaba un papel importante, llegando incluso a las empresas a preguntar a los compañeros de trabajo, sobre los comportamientos sindicales “subversivos dirían ellos” con el claro interés de imputarles delitos y así someterles a procesos judiciales varios.

Yo tampoco me libre de esas preguntas como me dijo la madre de mi amigo y militante de USO durante muchos años Paco Aedo, a ella, la pidieron una declaración expresa contra mi, declaración a la que se negó de forma rotunda, afirmando que yo era un joven de muy buena conducta y amigo de su hijo  compañero de trabajo.

Daba igual los años que tuvieras, que tu implicación en la política social estuviera empezando, como era mi caso, se trataba de cortar de raíz cualquier movimiento que pudiera darse, aunque fuera en un ámbito tan limitado como una empresa, y si para ello, se tenía que mandar al paro algún trabajador, la propia empresa se ponía a la orden de la policía.

En el verano de 1975 me case con Merche, a la que conocí en el Club Juvenil Dosa; muy pronto nacieron mis hijas Vanessa y Marta de las que se ocupo principalmente ella, yo por aquel entonces no tenía tiempo ni para las hijas y mucho menos para ayudar en casa, tiempo que hoy por mucho que me empeñe no puedo recuperar, ni en cantidad ni en calidad, porque la infancia y los momentos del colegio perdidos ya no se pueden a repetir, seguro que ellas ya me lo han perdonado.

Merche siempre compartió conmigo mis actividades sindicales, lo hizo con cierta distancia en el día a día,  pero con preocupación y opinión sobre las cosas que yo la contaba, opiniones que no siempre escuche con atención y que me llevaron a bastantes sinsabores sobretodo en la relación con las personas, hoy muchos años después todavía comentamos lo que pudo haber sido y no fue si la hubiera escuchado un poco más. Esa distancia por la acción sindical directa, no la impidió estar en el 1º Congreso Confederal de la USO en el año 1977.


Fueron unos años que recuerdo con cariño, era mí puesta de largo como trabajador, al mismo tiempo que libraba, mi particular pelea por la democracia y los derechos sociales.

En este camino me ayudo mucho mi pertenecía al Movimiento Adsis, un movimiento cristiano de jóvenes trabajadores y universitarios animados por el sacerdote salesiano José Luis Pérez Álvarez, donde fui descubriendo la importancia de “estar presente” entre los jóvenes de aquel entonces.

Adsis me proporcionó una fuerte base de compromiso social, un buen bagaje ideológico para afrontar las múltiples situaciones por las que he pasado en estos años de sindicalista, sin estos valores, probablemente, no hubiera podido aguantar durante tanto tiempo.

Recuerdo muy bien cuáles eran las ideas fuerza que motivaban nuestra actuación como cristianos ante el movimiento juvenil de aquel entonces. El Credo de Adsis, fruto de una reflexión profunda de sus primeros militantes en el año 1973, declaraba con firmeza que ante la injusticia en que viven sumidos tantos hombres, sobre todo jóvenes y pobres; ante el egoísmo de unos y la desesperanza de otros; mientras haya opresores y oprimidos”….se exige un serio y profundo análisis de la realidad e implica un compromiso radical cristiano de transformación de la misma”…” hacia un mundo nuevo por construir y liberar”.

Estas ideas, que hoy puede sonar un poco antiguas, eran motivadoras de la militancia cristiana, que en mi caso se realizaba en el entorno de los jóvenes trabajadores que acudían habitualmente a los clubes juveniles que proliferaban por las diversas parroquias de Cantabria, o que potenciaban los curas obreros, que asumían desde el trabajo manual  en las fabricas su apostolado cristiano.

Adsis fue un lugar de aprendizaje y de encuentro militante, allí tuve la oportunidad de conocer compañeros que luego ocuparían responsabilidades  sindicales en Cantabria, recuerdo a Félix Martínez, Ignacio Pérez, ellos entre otros, me ayudaron a estudiar Graduado Social  y canalizar así mis esfuerzos y preocupaciones sociales en relación al mundo sindical. Realicé la carrera, no sin grandes sacrificios, ya que cursé los estudios en el nocturno mientras trabajaba; pero mereció la pena. Estudiar Graduado Social fue una buena decisión, que se la debo a mi mujer y en buena medida a Florencio Echezarreta, ellos siempre estuvieron cerca de mis estudios, empujando en los momentos difíciles y de desanimo, estudios que sin duda me capacitaron profesionalmente para desarrollar mi trabajo de permanente sindical en la USO y, como Secretario General de la Organización durante algunos años.

Y así, poco a poco me fui acercando a otros compañeros militantes de sindicatos, del movimiento vecinal, de partidos políticos, participando en las manifestaciones sociales, asistiendo a múltiples reuniones, descubriendo amigos como  Isidro Hoyos, Cesar Campa, López Coterillo, Antonio Hontañon, Saturnino Barcena, Aniano Jiménez, Paco Torres, Daniel Gallejones, Mario García Oliva, José Luis Cos, y tantos otros que fueron ejemplo por su compromiso en la lucha por la libertad.

Buena parte de aquella militancia eran o estaban muy cerca de la Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC) o en la Juventud Obrera Cristiana (JOC), organizaciones que vertebraban no solo las acciones sindicales y en muchos casos políticas de la ciudadanía de Cantabria, sino que nos daban cierta cobertura y estabilidad a la hora de poder celebrar las reuniones.

Sus locales en la calle rualasal de Santander, fueron testigos de muchas de estas reuniones, de muchas charlas y debates políticos siempre abiertos a todos, su propia organización ayudo mucho a los compañeros que eran represaliados por la dictadura, sus militantes ejemplo y referentes sociales, en los que nos mirábamos los jóvenes de aquel entonces.

También la USO se nutrió de esa militancia y utilizo sus medios para explicar nuestro proyecto sindical, especialmente en Castro Urdiales, donde nuestra primera sede fue precisamente la sede de la JOC, y muchos de sus militantes, sindicalistas de la USO.


Otra iniciativa de denuncia social y de formación a la juventud en la que participe muy activamente, fue la Revista hablada “La Rueda”, iniciativa que alcanzo un enorme prestigio en Santander y que sirvió de referente para la exposición de las ideas en libertad.

La policía un sábado si y otro también, acudía clandestinamente a nuestros actos para conocer lo que decíamos y quien lo decía, cuando no para prohibir su celebración.

Desde La Rueda se hablaba de todo, tan pronto eran los sindicalistas quienes se subían al escenario para exponer las ideas y anunciar la movilización puntual, como era el teatro o los cantautores que con sus canciones de denuncia nos ayudaban a sentirnos más cerca de la libertad. Las conferencias siempre se acompañaban de un debate abierto a la participación de todos, conferencias impartidas por prestigiosos profesores e intelectuales de Cantabria, y de fuera de nuestra región que comprometidos con la libertad acudían los sábados aun a riesgo de quedar marcados por la policía.

La Rueda ayudo mucho, sobremanera a los jóvenes que empezábamos, se celebraba en el salón de actos de rualasal cinco, era un salón amplio con un escenario por el que pasaron muchas personas, sin censura previa alguna, solo bastaba tener algo que decir, para dirigirte a los jóvenes allí presentes, pero claro cuando  fue adquiriendo reconocimiento social y con ello incidencia de masas, la autoridad competente se empezó a poner nerviosa, y lo que antes era una visita clandestina, para conocer lo que allí hacíamos, se convirtió en visitas fiscalizadoras de los textos y de las personas que allí participaban e incluso en varias ocasiones a través del método de la patada en la puerta prohibir su celebración y detener a los responsables y participantes según el caso, en fin como en tantas otras ocasiones al final se prohibió la revista, cerrando  un espacio de libertad que yo recuerdo con mucho cariño. 

Y así poco a poco entre iniciativas como las que acabo de narrar fui comprometiéndome con la militancia social, fui asumiendo mayores niveles de responsabilidad conjuntamente con otros jóvenes sindicalistas, con estudiantes universitarios, con militantes de la causa en los barrios, en definitiva con otros jóvenes cargados de ilusión, a los que nos unía el convencimiento de que se abría, definitivamente, un tiempo nuevo.

15 jun. 2015

Haciendo Memoria con Unión Sindical Obrera de Cantabria




        INTRODUCION

Haciendo memoria, es la historia de más de cuarenta años de militancia y trabajo en la USO, que transcurrieron entre los años 1973 y 2015, un  tiempo que cierra una etapa de compromiso sindical para lo bueno y lo malo – que de todo hubo – pero que no ha dejado de ser la historia de mi vida sindical y en buena medida profesional.
Hoy, con más de sesenta años de edad, me dispongo a contar en pequeños retazos los de una vida dedicada al movimiento obrero, pequeña historia de un joven, que con veinte años aposto por la militancia entre obreros y al servicio de ellos, convencido de que ese era el camino de mi compromiso cristiano, en una sociedad que despertaba a la democracia, después de muchos años de dictadura y represión.

En estos pequeños comentarios he querido relatar no solo aspectos personales de mi entrada en el movimiento obrero y la fundación de la USO en Cantabria, sino momentos de acción sindical en los que participamos de forma muy activa, y que marcaron el devenir del sindicato en la región, para concluir con una etapa difícil de militancia, y cargada de demasiadas contradicciones.

A través de mi blog - Un todo total - http://www.antoniosaizpi.es/ vais a conocer estos retazos de historia que se irán memorizando en el apartado HACIENDO MEMORIA a modo de archivo para su consulta posterior, y que espero puedan ayudar a los compañeros de la USO entre otros, a conocer más la organización, su historia y militantes que en el transcurso de estos años han ido conformando esta organización sindical a la que dedique buena parte de mi vida.

Compañeros, espero haber acertado en las citas que hago, y si en algo no lo estuve, espero me disculpes.

Antonio Saiz Pi

2 jun. 2015

24 – M: Un proceso en marcha

Por Manuel Zaguirre

Ex Secretario General de la USO, militante PSC.

Las elecciones en 8122 municipios de España y en 13 de las 17 comunidades autónomas, del pasado 24 de Mayo, han confirmado con holgura varios fenómenos ya manifestados con fuerza hace un año en las elecciones al Parlamento Europeo y hace casi dos meses en las elecciones andaluzas:

1)      La caída estrepitosa, justa, necesaria, del PP, y la consecuente apertura de las hostilidades internas sin disimulo. La magnitud del desastre electoral la bordó Rita Barberá, chulesca alcaldesa de Valencia, cuando susurró, creyéndose a resguardo de las grabadoras, “qué hostia, qué hostia nos hemos dado …” . El grado de sordidez y desvarío en el que puede sumirse el PP por efecto de la pérdida de poder municipal y autonómico, lo expresa mejor que nadie Esperanza Aguirre, aspirante frustrada a la alcaldía de Madrid, con sus delirantes declaraciones sobre la estrategia soviética de Manuel Carmena y, al tiempo, proponiendo coaliciones demenciales que incluirían a la propia Manuela “con tal de frenar a Podemos…”  Rajoy y su gente, a quienes cuestionan en el interno partidario y en el universo de las derechas políticas y económicas, ha cosechado lo que sembraron en más de tres años de mentiras, corrupciones a gran escala, desprecio a los que sufren injustamente, servilismo grosero a los poderes fácticos del dinero y la especulación, en España y en Europa.  La extrapolación de estos resultados a las elecciones generales del próximo otoño dibujarían un PP con menos de 100 diputados, con escaso poder municipal y autonómico y, en consecuencia, perfectamente inútil a los intereses oligárquicos a los que sirve. Es por ello, que Rajoy no tiene la menor certeza de encabezar el cartel electoral en las generales próximas.

2)      El PSOE aguanta y contiene la tendencia a la baja manifestada en las europeas. Por mérito propio, en Andalucía, y si acompañan las coaliciones puede recuperar cuotas notables de poder municipal y autonómico. No obstante, el liderazgo de Pedro Sánchez no ha quedado indiscutiblemente afianzado por efecto de este macro-proceso electoral. Deberá pasar el rubicón de las primarias en Junio y la gran matrona del partido, Susana Diaz, sigue sin hacer la menor concesión a la irreversibilidad del liderazgo de Sámchez.

3)      El gran impacto ha sido el ascenso más que significativo de Podemos y Ciudadanos, novedosas irrupciones en el cuadro político a izquierda y derecha respectivamente. Ese impacto se ha dado también con otras formaciones locales o regionales que han hecho magníficos resultados, todos con el denominador común de la denuncia y la lucha contra la corrupción, contra los recortes a los servicios públicos o en demanda de decencia y transparencia en la representación y en la gestión de la cosa pública. Ahí están Valencia, Navarra, Cantabria, Galicia… amén de los resultados brillantísimos de coaliciones multicolores y emergentes, con Podemos o sin ellos, en Barcelona, Madrid, Zaragoza … y decenas de grandes y medianas ciudades.

4)      Se ha llegado a hablar de “revolución democrática” en medios españoles e internacionales. Tal vez sea exagerado para definir este 24-M, pero es lo más parecido a ella. En todo caso, es el síntoma inequívoco de que viene un cambio de fondo que, como todo proceso histórico, será incierto y zigzagueante, y me gustaría que irreversible y por cauces impecablemente democráticos como hasta ahora.

5)      El 24-M arroja importantes daños colaterales que está por ver que sean justos y buenos. Me refiero a la cuasi extinción de Izquierda Unida (IU) y a la extinción de Unión Progreso y Democracia (UPyD). Como ya dije en otro artículo reciente valorando la campaña electoral, es un mal dato que IU se inmole a mayor gloria de Podemos, y no creo que Ciudadanos sea mejor que la UPyD, a la que da puntilla.

6)      En Catalunya, el 24-M tenía una inevitable intencionalidad por parte de las formaciones secesionistas. No les ha podido ir peor. CiU pierde más de 200.000 votos, los que gana ERC, y deviene casi marginal en los grandes núcleos urbanos de Catalunya, a excepción de Girona y Reus. Sube ese exotismo llamado CUP, jóvenes ultra-independentistas y ultra-izquierdistas y muy activos en la lucha contra la corrupción y las problemáticas sociales y vecinales. El 24-M las formaciones secesionistas, suponiendo que las bases de CiU lo sean en su totalidad, que es mucho suponer, suman unos 1.400.000 votos; en el simulacro de referéndum del 9 de noviembre pasado dijeron obtener 1.900.000 sies… Como he dicho tantas veces, Artur Mas, al igual que Rajoy, es muy probable que tenga los meses contados, y no sería imposible que no encabezara el cartel en unas próximas elecciones catalanas que, paradójicamente, sólo él puede convocar. De momento, sólo las ha anunciado para el 27 de septiembre próximo, con ínsulas plebiscitarias y todo, algo así como el pórtico de la independencia. El PSC (Partido de los Socialistas de Catalunya), aun perdiendo globalmente  votos respecto a las de 2011, mantiene la mayoría o la hegemonía en sus grandes feudos metropolitanos barceloneses además de en dos de las cuatro capitales, Tarragona y Lleida. Los escisionistas-secesionistas de lujo del PSC parecen haber desaparecido de escena diluidos en candidaturas de ERC; tanto ruido y tanto daño que han hecho para este triste final, es decir, para que un puñado de notables sigan colocados … No quiero dejar de referirme al PP en Catalunya. El desastre ha sido notablemente mayor que en el conjunto de España, que ya es decir. Obtienen menos de 300 concejales de los más de 22.000 que tienen.

7)      Por último, cabe decir que ni el bipartidismo se hundió como algunos auguraban, ni las propuestas emergentes asaltaron los cielos como decían pretender. Los partidos de la Democracia del 77 y la Constitución del 78, o sea, PSOE, PP, más nacionalistas vascos, catalanes y otros, suman más del 75% del voto emitido. Los emergentes, Podemos, Ciudadanos y otros, son los factores de un comienzo más que  “lo nuevo” demoliendo “lo viejo”, y habrá que ver su proyección de futuro. Proceso, es un proceso, insisto.

Ahora hay que gestionar los resultados sin perder de vista que, muchas veces, es más difícil administrar la victoria que la derrota. Hay que armar coaliciones, equipos, programas, en cientos de ayuntamientos y en casi todas las comunidades autónomas, en un país poco dado a las artes del consenso y la articulación del pluralismo, con lo cual, las distintas formaciones deberán hacer un rápido aprendizaje y puesta a punto y convertir la necesidad en virtud.

Esos desafíos interpelan, vitalmente, a las fuerzas progresistas o que dicen serlo y que concurrieron a las elecciones con el compromiso de representar y atender las necesidades y aspiraciones vitales de millones y millones de víctimas inocentes golpeadas por la crisis. Y en este punto quiero recuperar un dato terrorífico que publicó el Instituto Nacional de Estadística (INE), pocas bromas, 48 horas después de cerrarse las urnas del 24-M: Un 29% de la ciudadanía española, unos 15 millones de personas, malmueren entre la pobreza, la pobreza extrema, el umbral de la misma y la exclusión … Este es el dato por desgracia, el que da sentido al 24-M y a  todo por encima de partidismos y electoralismos mezquinos.

Y ahí es donde se la juegan las formaciones de izquierda y/o progresistas: Salir al encuentro de ese 29%, y del otro 29% que va tirando y al que la crisis golpeó también. Pero eso será objeto de otro artículo: “Por una amplia y plural Coalición Progresista”.

1 jun. 2015

Todos pendientes de Manuela Carmena


La posible alcaldesa de Madrid, que de ser elegida para el cargo, sus primeras actuaciones serán la paralización de los desahucios, acabar con las privatizaciones de los servicios públicos y venta de patrimonio municipal, garantizar luz y agua a los hogares de todos los madrileños que no puedan pagárselo, el acceso a las prestaciones sanitarias municipales a todas las personas, independientemente de su situación administrativa y la elaboración de un plan para la inserción laboral de jóvenes y parados de larga duración, iniciativas, urgentes y perfectamente expuestas que serán la prueba de fuego para el equipo de Ahora Madrid en los próximos cien día. Se podrá decir más alto pero no más claro, el órdago esta echado para un periodo reducido en el tiempo, pero suficiente para ver un cambio sustancial a la hora de hacer política en Madrid.

Manuela Carmena sabe muy bien que muchos españoles más allá de madrileños, estamos muy atentos al desarrolla sus primeras iniciativas, a como hace política con mayúsculas en una ciudad de referencia para todo el estado español y gobernada de siempre por la derecha y últimamente ultraliberal.

Dice Rajoy que la economía está saliendo de la crisis, que los primeros brotes verdes ya están dando a los españoles empleo y a las familias recursos con los que abandonar la senda de la precariedad y necesidad social,  que tenemos que ser pacientes y creerle en las cosas que nos dice, porque esta vez si nos va a decir la verdad, pero claro, la necesidad no sabe de paciencia, quiere soluciones y lo quiere ahora en el ayuntamiento de Madrid y en todo España, por eso no puede fallar Carmena, son muchos los ayuntamientos y administraciones autonómicas que tienen esos cien días de prueba para hacer política con propuestas iguales o parecidas,  todas, dirigidas atender la necesidad social.

Ya vendrán otros días para hacer política y devolver la credibilidad perdida, para cumplir las promesas de acabar con la corrupción, de atender a la opinión de los ciudadanos de forma permanente y no cuando se vaya a pedir nuevamente el voto, en definitiva para devolver el control de la gestión política a los españoles cuando sea el caso, y no escudarse en que el control está exclusivamente en el parlamento, que también.Manuela Carmena, ha hecho una campaña electoral, con una mochila cargada de soluciones a ras de tierra, ha obviado las grandes obras y fantasmagóricas soluciones, hasta el extremo de preocupar a los de siempre, a los grandes empresarios, entidades financieras e inversores capitalistas preocupados por saber “qué va a ser de lo suyo” e incapaces de entender el cambio político que está dando el país, mochila cargada de propuestas, entre otras por el empleo que llevaran a los jóvenes a insertarse en el mundo laboral a través de un  “aprendizaje remunerado en empresas con plantillas equilibradas entre mujeres y hombres”.

Vista la corrupción de muchos de los gestores políticos no me extraña que quiera levantar las alfombras municipales con una auditoria sobre la deuda municipal que ponga blanco sobre negro la situación de los “sobrecostes de las obras públicas, contratos de mantenimiento, de servicios y alquileres injustificados”. “Creando un banco público municipal – regional como herramienta de financiación de proyectos sociales , de empresas y cooperativas,  que fomenten la economía productiva, o “devolviendo derechos y retribuciones usurpados al personal municipal y sobretodo reestructurando el organigrama del Ayuntamiento para reducir asesores y puestos de libre designación, a favor de los propios funcionarios perfectamente cualificados para muchos de esos puestos que se regalan de favor, e incrementando la nomina municipal innecesariamente, o subiendo las tasas impositivas para las grandes empresas, entidades financieras e inmobiliarias que acumulan viviendas con fines especulativos, y en paralelo incentivar la puesta en uso de las viviendas desocupadas a  precio social”.

Pero esto no es exclusivo del ayuntamiento de Madrid, son medidas que otros muchos ayuntamientos y administraciones deben realizar más pronto que tarde si quieren estar de acuerdo con los ciudadanos,  que de forma mayoritaria, han apostado por la política a ras de tierra y al servicio directo de los ciudadanos, no es el momento de mirar para otro lado a ver si cambia la radicalidad política actual, los votantes alternativos a lo de siempre, han venido para quedarse y no van a parar en sus reivindicaciones.