6 jul 2026

La inmigración y las cinco mentiras de la "prioridad nacional"

En Cantabria, como en otros lugares, el debate sobre inmigración se ha llenado de consignas políticas que poco tienen que ver con la realidad. La llamada "prioridad nacional", impulsada por Vox y asumida por algunos gobiernos del PP, se apoya en una serie de afirmaciones que no resisten el contraste con los datos

 Primera mentira. Los inmigrantes acaparan las ayudas sociales, ayudas que siempre se conceden por nivel de renta y no por nacionalidad. La mayoría de los beneficiarios del Ingreso Mínimo Vital son españoles – el 55% -  y las personas en situación irregular no pueden acceder a esta prestación. En el caso Cantabria el verdadero problema es que miles de personas siguen en riesgo de exclusión social, y no precisamente quién recibe las ayudas.

 Segunda mentira, el colapso de la sanidad. La población extranjera utiliza la sanidad pública en una proporción inferior a su peso demográfico, por lo tanto, hablar de colapso sanitario provocado por la inmigración, no se sostiene con los datos.

Tercera mentira, reciben vivienda antes que los españoles. No existe ninguna norma que priorice a extranjeros sobre nacionales, el acceso a la vivienda pública depende de criterios económicos y sociales, el problema real en Cantabria y en España es la escasez de vivienda asequible para todos.

 Cuarta mentira, los inmigrantes saturan la educación y los servicios sociales. Los menores extranjeros representan una parte reducida del sistema educativo 10,7% y de protección, basta escuchar a los profesionales para destacar, además, sus altos niveles de integración y motivación.

 Quinta mentira, no aportan, solo reciben, una mentira que se cae por su peso, a nada que se comprueben los miles de trabajadores extranjeros que están sosteniendo sectores esenciales como la hostelería, la construcción o los cuidados, además en Cantabria una cuarta parte de la población tiene más de 65 años, por lo que su aportación es clave para la economía y para el mantenimiento de los servicios.

 Conclusión, las cinco afirmaciones que sustentan el discurso de la llamada "prioridad nacional" comparten un mismo denominador común, no se apoyan en los datos, sino en prejuicios y percepciones interesadas. La realidad demuestra que los inmigrantes no reciben más ayudas, no colapsan la sanidad, no tienen prioridad en el acceso a la vivienda, no saturan los servicios públicos y, lejos de ser una carga, contribuyen de forma decisiva al sostenimiento de la economía y del Estado del bienestar.

 En una comunidad envejecida como Cantabria, donde los grandes desafíos son la vivienda, la precariedad laboral, la exclusión social o la sostenibilidad de los servicios públicos, señalar a la inmigración como responsable de estos problemas no solo es injusto, sino que desvía la atención de las verdaderas soluciones. Un debate público serio debe construirse sobre hechos y evidencias, no sobre consignas destinadas a enfrentar a quienes comparten las mismas dificultades y aspiraciones. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario